Las mujeres chinas en busca de los hombres de América

Te ELIFEO: Conceptos políticos y formas de gobierno.

2017.11.23 05:26 SubotaiKhan Te ELIFEO: Conceptos políticos y formas de gobierno.

Parte I: La diferencia entre izquierda y derecha
Parte II: La izquierda
Primero, terminé mis parciales, aprobé todo, casi soy abogado, así que me van a tener haciendo lo que más me gusta: Enseñar pelotudeces. Estoy considerando seriamente estudiar alguna licenciatura de política, historia o filosofía y dar clases como una segunda profesión.
Segundo, voy a hacer un anexo de palabras que debí haber explicado antes, cuestiones ideológicas que pueden estar tanto en la derecha como en la izquierda, y algunas son “buzzwords”, palabras que la gente, tanto boludos en internet como académicos, la utilizan de manera trivial.
Tercero. Voy a explicar las formas de gobierno, que no lleva encausado necesariamente una ideología en sí, lo voy a hacer corto porque asumo que no hace falta extenderme mucho en explicar que es, por ejemplo, una monarquía y una república. Pensaba que algo como esto no es necesario explicar, pero he visto en Facebook, estadounidenses que piensan que democracia y republica constitucional son dos términos opuestos y excluyentes.
https://www.reddit.com/ShitAmericansSay/comments/5ubaz8/a_lot_of_americans_think_that_a_democracy_and/
https://www.reddit.com/The_Donald/comments/6ixydx/monarchy_doesnt_work_theocracy_doesnt_work/
Originalmente, iba a incluir en este thread las ideologías de derecha, pero quedaría muy feo mezcladas con todo esto, así que quedara para más adelante.
No hay TL; DR. Lo mismo que el anterior post. Si van a criticar, se toman la molestia de leer todo. Y algo que algunos no entendieron con el anterior thread: “Si te cuento que es X ideología, y que piensan sus integrantes, no quiere decir que yo la apoyo”
POPULISMO:
MAN, acá si tenemos problemas para definir esto. Cualquier político que empieza a tener su propia hinchada, es llamado populista. He visto a analistas políticos llamar populista a políticos moderados o pro establishment, como Obama, Macri, Hillary.
El termino populista se lo usa como insulto, aquel político que atrae a las masas ignorantes, pero también es usado como algo positivo, a aquel político que es popular entre la gente y electo por favorecer a la gente. Pero estas definiciones son ridículas, ¿no? ¿Cómo un político va a ser electo si no es atrayendo la mayor cantidad de votantes posibles? Ningún político va a decir “yo solo represento a la elite, los pobres que se caguen”.
Me puse a buscar en varias fuentes que se lo define como populismo, me encontré con bocha de artículos periodísticos, definiciones de diccionario, y demás, pero ninguna me dio una mejor caracterización más especifica que Santiago Ylarri hace sobre el populismo latinoamericano:
• Rechazo a los profesionales de la política: Se rechaza tanto a los académicos, como los analistas y los políticos con experiencia.
• Desconfianza en las instituciones públicas existentes: Es decir, anti establishment, oposición a la retórica que gobierna el país (si es que no gobiernan los populistas) y a la retórica internacional.
• Diálogo directo entre la dirección del movimiento y la base social.
• Fuerte voluntad de movilización y participación.
• Retórica nacionalista: El enemigo es el extranjero u otros países que planean la destrucción del Estado, junto con la colaboración de traidores de nuestro país.
• Liderazgo caudillista: Un líder carismático, invistiendo más poderes de los que le corresponden constitucionalmente, siendo apoyado por sectores populares.
También se suele usar como sinónimo de demagogia, la estrategia política de ganar votos por medio de promesas falsas, apelando a la gente con emociones y desinformación, y un uso y abuso de la propaganda política.
El populismo, como el nacionalismo, puede ser de derecha o izquierda, surgen figuras que usan distintas narrativas en su camino al poder. El referente de la derecha en nuestro continente es Donald Trump, mientras que la izquierda tiene en toda Latinoamérica sus raíces en la llamada ola rosada. Un surguimiento de movimientos democráticos socialistas en todo el continente, con una retórica anti EEUU y anti capitalismo.
NACIONALISMO:
Nacionalismo clásico (este término no existe, pero me parece útil para diferenciar el nacionalismo original del moderno) sea intencional o no, en algún momento, a fines del siglo 18, se hizo necesario tener garantizada la lealtad de los súbditos mediante “algo”. Desde nobles hasta revolucionarios, se dieron cuenta que era fácil garantizar la lealtad por medio de atributos que identificaran a una población con las causas de uno, también es un buen concepto para tener en cuenta si uno desea gobernar sobre una población: entre más homogénea, más fácil de hacer leyes considerando sus necesidades. Finalmente, con la introducción de una nueva clase gobernante o al menos influyente, los burgueses, existiría una reestructuración social y renovación de todas las instituciones (Algunos reyes empezaron a legislar y reglamentar el idioma, y a usar la religión no solo como entidad política, sino como entidad cultural unificadora)
El mejor ejemplo que tengo para explicarles fue el de Francia. Un monarca era sostenido en el poder porque era la voluntad de Dios. ¿Qué pasa cuando la voluntad de Dios que te gobierna, conspira con otros reyes para que invadan tu país y repriman tu revolución? Bueno, primero, obviamente, le cortamos la cabeza con una guillotina como gente civilizada que somos, segundo, instauramos una nueva razón por la cual debemos mantenernos unidos en defensa de la soberanía de nuestra nación de este Rey traidor de su pueblo y sus aliados. Se creó una bandera reemplazando el estandarte de la monarquía gobernante, un símbolo azul, blanco y rojo, representando así a todo el pueblo francés y su lema; libertad, igualdad y fraternidad. Esto no solo se vio reflejado en solo un trapito, sino que, si alguien se metía con Francia, no se metía con la Casa Real del Reino de Francia, pero con todos los habitantes del territorio francés, las guerras no la pelearían los caballeros de noble cuna, lo harían desde el más miserable de los campesinos hasta el más rico de los nobles. Napoleón famosamente presumiría de esto: “No pueden detenerme, gasto 30.000 vidas en un mes.”
Esto, junto con los movimientos filosóficos románticos, generara en todo el mundo las Naciones-Estado: Territorios delimitados, donde una población que comparte una identidad cultural, es gobernada por un mismo soberano.
Nacionalismo étnico: Algo que es necesario diferenciar, es que un Estado no es lo mismo que una nación. Dentro de un Estado podés tener distintos grupos étnicos que se sienten identificados solo entre ellos, y no con el resto del país. Por ejemplo: las diversas naciones que se encuentran en España (vascos, catalanes, gallegos, aragonés) o en nuestro país que tenemos la nación mapuche.
Los bolivianos decidieron tomar en consideración sus diferentes nacionalidades y constituirse como un Estado Plurinacional (un estado descentralizado y culturalmente heterogéneo, que concede cierto tipo de autonomía y representación a cada nación)
Otros, como yo diría el nuestro, alienta la homogeneización de las etnias por medio de la aculturación, el mestizaje, y básicamente ignorando las diferencias. Esto se le llama Crisol de razas o de etnias. Esto lleva a configurar un tipo distinto de nacionalismo, donde la nación lo compone todos los que la habitan, sean de la etnia que sean
Nota: crisol es el recipiente donde se funden y mezclan los metales.
Lo contrario al crisol de etnias, es el mosaico, esto sucede cuando no se produce la homogeneización, viviendo en armonía, pero sin mezclarse.
Hasta acá di ejemplos de cómo en países modernos pueden convivir diferentes etnias en relativa paz social. Sin embargo, en el siglo pasado y este, distintos Estados han tenido sus etnias enfrentadas unas contra otras, bajo el argumento de ser oprimidas por otra etnia dentro de un mismo Estado, y no hablo solo de catalanes buscando independizarse por un referéndum, sino de verdaderas crisis y genocidios.
Alemania: Hitler llego al poder usando de argumento la opresión que el verdadero pueblo alemán sufría, y esto llevo a que… bueno, no hace falta que les cuente que fue La Solución Final, ¿no? Posteriormente anexó partes de Checoslovaquia para proteger a las minorías germánicas habitando en ese país. Esta búsqueda de consolidación del pueblo germánico, que superaba las fronteras del Estado Alemán, se lo llama pangermanismo. El lema usado por Hitler era “Una Nación, un Pueblo, un Líder”, es decir, el Estado Alemán, sería sinónimo de la nación alemana, y todos gobernados por el mismo e indiscutido líder.
Ruanda: Cuando los belgas colonizaron Ruanda, se encontraron con tres tribus. Pero las que nos importan acá eran los tutsis y los hutus (la tercera tribu eran los twa). Mucho no difieren entre estas tres etnias, los tres hablan la misma lengua, y producto de la colonización, la misma religión (catolicismo). Según algunos académicos, los tutsis y los hutus no son ni siquiera distintos pueblos, sino una especie de castas, pero los belgas les llevaron la noción de que los tutsis eran superiores, y ellos debían estar a cargo, a pesar de que eran una minoría… cuando los belgas se fueron y su gobierno paso a ser democrático, la mayoría hutu decidió que, en represalia, se debía matar a todos los tutsis. El gobierno ordeno que cada hutu debía salir con palos cubiertos de clavos, a matar a todos los tutsis vecinos que tuvieras, y de no hacerlo, te matarían a vos a tu familia. Esto llevo al gran genocidio ruandés.
Yugoslavia: Este es un caso realmente interesante, porque fue un quilombo de “subnacionalidades”.
Por si no se acuerdan de la existencia de este país, o nacieron después de su caída, antes existía un Estado Federal Socialista en la península balcánica llamado Yugoslavia. ¿Porque dije subnacionalidades? Porque las distintas naciones de Yugoslavia eran todos eslavos. No que son de solo de Eslovenia, sino que pertenecen al grupo étnico al cual pertenecen muchos otros países, como Rusia, Ucrania, Polonia, República Checa, Bielorrusia, Bulgaria, Eslovaquia, y las distintas naciones de Yugoslavia. Y en Yugoslavia, tenías las repúblicas socialistas de Bosnia y Herzegovina, Croacia, Eslovenia, Macedonia, Montenegro y Serbia, algunos de ellos tenían distinto idioma y distinta religión (católicos apostólicos romanos, católicos ortodoxos y musulmanes). Se mantenían unidos gracias a un poderoso líder llamado Josip Broz, alias “Tito”, que, si bien era socialista, no se llevaba bien con el Kremlin (era tan macho, que amenazo a Stalin de que, si le seguían tratando de mandar asesinos, el mismo iba a mandar uno, y solo le bastaría con ese para hacerlo)
No se sabe si es verdad, pero se le atribuye a Tito la frase: “Soy el líder de un país que tiene dos alfabetos, tres lenguas, cuatro religiones, cinco nacionalidades, seis repúblicas, rodeada de siete vecinos y un país donde viven 8 minorías étnicas.”
Como esperaran, o se acordaran, una vez que Tito murió, todo se desintegro, y fueron luchas entre distintas naciones para preservar su identidad nacional en contra de los serbios que querían mantener la colapsada Yugoslavia, hubo crímenes de guerra, genocidio, todo.
¿Se acuerdan que en el 2006, Argentina jugo contra Serbia y Montenegro? “La selección de Serbia y Montenegro es, hasta el momento, el único equipo que ha participado en la fase final de la Copa Mundial de Fútbol representando a un país inexistente. Tras la independencia de Montenegro el 3 de junio, Serbia declaró la disolución oficial de la unión de Serbia y Montenegro el 5 de junio de 2006, cuatro días antes del inicio del torneo. Por disposiciones de la FIFA, sin embargo, el equipo debió mantener su denominación.”
Ahora mismo hacen lo que sea para mantener a Kosovo dentro de su poder soberano, a pesar de que EEUU y la Unión Europea reconocen a Kosovo como nación independiente.
Medio Oriente: Cuando el Imperio otomano colapso en la primera guerra mundial, Gran Bretaña y Francia dividieron el imperio en protectorados temporales, prometiendo la formación de distintos Estados. La delimitación de fronteras fue… arbitraria, hecha con regla sobre un mapa. ¿Qué paso cuando se formaron los Estados? Sunníes vs. chiitas, kurdos vs. Turcos, iraníes, iraquíes y sirios, palestinos vs. israelitas, monarquías vs. Teocracias. Un dolor de pija para todos, que daría para otro thread solo para explicar toda esta situación.
Actualmente: Tenemos varios movimientos nacionalistas, la mayoría propone la secesión de su nación del Estado: Los kurdos, catalanes, mapuches, escoceses y vénetos son los movimientos más trascendentes de estos años.
No pretendo ponerme a criticar las ideologías que explico, pero me gusta mucho esta crítica hecha por Karl Popper:
"Pues el supremo absurdo del principio de la autodeterminación nacional es evidente para todo el que dedique un momento a reflexionar en él. Ese principio equivale a sostener que cada Estado debe ser una nación-Estado: que debe estar limitado dentro de una frontera natural, y que esta frontera debe coincidir con la ubicación de un grupo étnico; de modo que debe ser el grupo étnico, la "nación", el que determine y proteja los límites naturales del Estado. Pero las naciones-Estados de esta especie no existen. Aun Islandia, la única excepción en la que puedo pensar, sólo es una excepción aparente. Pues sus límites están determinados, no por su grupo étnico, sino por el Atlántico Norte, así como están protegidos, no por la nación islandesa, sino por el Tratado del Atlántico Norte. Las naciones-Estados no existen, simplemente porque no existen las llamadas "naciones" o "pueblos" en los que sueñan los nacionalistas. No hay ningún, o casi ningún, grupo étnico homogéneo asentado desde hace largo tiempo en países con fronteras naturales. Los grupos étnicos y lingüísticos (los dialectos a menudo son barreras lingüísticas) están entremezclados inextricablemente en todas partes. La Checoslovaquia de Masaryk se fundó en el principio de la autodeterminación nacional. Pero tan pronto como fue fundada, los eslovacos exigieron, en nombre de ese principio, la liberación de la dominación checa; y finalmente fue destruida por su minoría alemana, en nombre del mismo principio. Situaciones similares han surgido prácticamente en todos los casos en los que se ha usado el principio de autodeterminación para fijar los límites de un nuevo Estado: en Irlanda, en la India, en Israel, en Yugoslavia, etc. Hay minorías étnicas en todas partes. "Liberarlas" a todas ellas no puede constituir un objetivo adecuado; más bien, el propósito debe ser protegerlas a todas. La opresión de los grupos nacionales es un gran mal; pero la autodeterminación nacional no es un remedio factible. Además, Gran Bretaña, los Estados Unidos, Canadá y Suiza son cuatro ejemplos obvios de Estados que violan, en muchos aspectos, el principio de las nacionalidades. En lugar de determinar sus límites por grupos étnicos, cada uno de esos países se las ha arreglado para unir varios grupos étnicos."
Karl Popper, 'La Historia de nuestro Tiempo', en 'Conjeturas y refutaciones'.
Nacionalismo económico: Finalmente, tenemos el nacionalismo económico, que consiste en políticas de Estado de proteccionismo a favor de empresas originarias de un Estado. Por medio de subsidios a las empresas y aranceles impositivos contra importaciones, un Estado promueve una agenda nacionalista que pone énfasis en la industria nacional.
Esto es en contraposición al globalismo económico, la tendencia que tiene el capitalismo moderno de favorecer a cualquier empresa del mundo que pueda proporcionar costos más baratos y/o de mejor calidad. Como por ejemplo la manufactura barata China y del sudeste asiático (no cuesta mucho hacer un par de jeans cuando le pagas solo dos pesos a un menor de edad en un país con pocas libertades sociales) o la tecnología alemana o coreana.
El nacionalismo hoy en día puede abogar por ambas cosas, por la protección y unidad de una nación, y por el proteccionismo económico, o solo una de ellas. Donald Trump, Nigel Farage, Marine le Pen, Frauke Petry, Peron, los Kirchner, Hitler, Mussolini, Tito, Carles Puigdemont, Bernie Sanders de izquierda a derecha, liberales y autoritarios, podemos encontrar distintos nacionalismos, en distintos grados, con sus propias particularidades. Usualmente se oponen a los Tratados de libre comercio entre las naciones, y son cautelosos con los bloques económicos (Euroescepticismo en la Unión Europea).
¿Qué diferencia hay entre nacionalismo y patriotismo?
Patriotismo no es una ideología, es simplemente la filosofía de apego e identificación de una persona con la tierra de donde uno viene. Uno puede ser patriota y creer en cualquier ideología política o teoría económica, no se da lo mismo con el nacionalismo. Ejemplo: Puedo ser patriota y oponerme al proteccionismo económico y promover la inmigración a nuestro país.
TOTALITARISMO y AUTOCRACIA:
Totalitarismo no es necesariamente un sinónimo de fascismo o autoritarismo. Totalitarismo implica que existe un partido, un grupo de personas o alguien, que tiene en su figura todos los poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) y lo utiliza para controlar todos los aspectos dentro de una sociedad acorde a su ideología.
Una monarquía absoluta o una dictadura son ejemplos de una autocracia, teniendo también el monopolio del poder político, pero no necesariamente es un gobierno totalitario, siempre y cuando no tengan una policía secreta o por medio de la legislación, limiten las libertades civiles de la población.
Según Carl Friedrich y Brzezinski (tuve que buscar el nombre de este último) dicen que un sistema totalitario tiene las siguientes características
-Monopolio de las armas y los medios de comunicación.
-Dirección central y control de la economía
-Terrorismo de Estado
-Una ideología elaborada
-Un solo partido, liderado por un dictador o caudillo.
Con esto, absolutamente todos los grandes autócratas de la historia entran en esta definición: Mao, Mussolini, Stalin, Hitler… Podríamos discutir incluso varias figuras nacionales, como la Dictadura Militar o Juan Manuel de Rosas, pero eso se lo dejo a ustedes, have fun.
INTERNACIONALISMO
Básicamente la idea es intervenir, de manera directa o indirecta en otros países, a fin de cambiar la ideología del país intervenido. Es una idea nacida del socialismo, que como explique, busca llevar la revolución a todas las partes del mundo; pero también presente en ideologías de centro y de derecha, como es el excepcionalísimo americano (la idea de que Estados Unidos es la policía del mundo, y que está facultada para invadir e intervenir en otros países para llevar FREEEDOOOM). Otros ejemplos no tan invasivos pueden ser las organizaciones internacionales, como la Organización de los Estados Americanos siendo la misma creada para evitar la expansión del comunismo en América. Por otra parte, la Unión Europea y el Mercosur suelen poner sanciones y excluir de sus acuerdos a aquellos países que no respeten los principios del liberalismo o la democracia occidental.
IMPERIALISMO
Otro concepto que tiene mas de un significado. El original es lo que supongo todos sabran, una nación expandiéndose haciendo uso de sus fuerzas militares para hacerlo. Aca va todo Imperio que estudiamos en la escuela.
La justificación para la creación de un Imperio puede ser meramente la obtención de nuevas tierras y recursos porque si. Esto no se da mas hoy en dia porque queda mal tomar cosas de otro sin pedir permiso. Por eso poco a poco, los países que tenían colonias tan lejos de sus territorios, fueron perdiendo su poder sobre ellas, poniendo fin al colonialismo.
Así que los Estados tuvieron que buscar otras excusas para expandir sus territorios. Una de ellas es el irredentismo, la idea de que se debe anexar X territorio por cuestiones históricas, culturales o raciales.
Existe por ejemplo el irredentismo argentino con la Antartida, las Islas Malvinas, Georgia y Sándwich del Sur. Tambien de los territorios cedidos a Chile (Picton, Nueva, Lennox) Descubri investigando esto que el irredentismo argentino se extiende hasta toda la Patagonia chilena, y los territorios que una vez fueron parte del Virreinato del Rio de la Plata, como Paraguay, Uruguay y parte de Bolivia y Brasil. Se imaginan eso? Capaz seria al pedo, ya somos el 8 país más grande del mundo y seguimos sin saber explotar nuestros recursos y estamos enormemente despoblados.
Con el ejemplo anterior, se darán cuenta que no se necesita un emperador para ser imperialista. Y ahí vamos con el concepto más moderno, el imperialismo económico. Y acá entra todo lo que algún amigo zurdo les habrá dicho alguna vez, un país interviniendo por medios económicos, en la política de otro.
Tambien existe lo llamado Imperialismo cultural. Es decir, cuando un pais replica su cultura en otras partes del mundo a tal punto de reemplazar la cultura del pais huésped. Aunque Estados Unidos sea el mejor ejemplo de ello, se han dado cuenta que de todas maneras EEUU es el pais mas “raro” en muchos sentidos? Usan otro sistema para contar la fecha, la temperatura, las medidas, capacidades, hasta para nombrar al deporte mas popular del mundo son unas parias.
GLOBALISMO
Aunque en su mayoría los que abogan por esta ideología es la centro derecha o la derecha liberal, me parece necesario explicarla ya que la mencione cuando explique nacionalismo. Básicamente, libre comercio entre las naciones; fundamentado en la eficacia y baratos costos. Esto es apoyado también por bloques económicos, que buscan eliminar las fronteras entre las naciones, tanto impositivas, como legislativas, sociales y culturales. Esta ideología suele estar ligado con el multiculturalismo, la idea de la convivencia pacífica entre distintas culturas.
Una ideología que se desprende del globalismo, es el COSMOPOLISMO, la idea de que todos los seres humanos de la tierra formamos parte de una comunidad, y en lo ideal, deberíamos abogar por un gobierno democrático mundial, con una moral universal para todos los habitantes de la tierra. Una idea como esta ha sido sostenida por Albert Einstein, Albert Camus y Bertrand Russell.
Fun fact: Albert Einstein apoyaba la idea de un gobierno socialista federal mundial
La idea de la moral universal es algo que está basado en las muchas ideas de la construcción de la moral. Podría hablarles si les interesa de la filosofía de la ética en otro post.
FORMAS DE GOBIERNO:
Unitarios, Federales y Confederados: No requiere mucha explicación para nosotros los argentinos, ¿no?
Unitarismos: Existe un gobierno central absoluto que gobierna de manera directa sobre todo un territorio. Este sistema funciona en países chicos o con poca población. Básicamente, si una provincia nuestra se separara y formara su propio país, lo más probable es que adopte un sistema unitario para gobernarse ya que no tiene tanto que gobernar. Estoy hablando de vos, Banda Oriental
Federalismo: Existen distintas regiones con su gobierno autónomo, pudiendo tener sus propias leyes, poderes ejecutivos, legislativos y judiciales, y hasta su propia constitución, pero siempre con un gobierno superior que gobierna por encima de los mismos, imponiendo leyes, una constitución y hasta interviniendo en los integrantes de esta unión cuando sea conveniente.
Por alguna que otra razón, esas regiones tienen distintos nombres a pesar de que sean básicamente lo mismo: provincias (Argentina) estados (EEUU) estados federados (Alemania) emiratos (Emiratos Árabes Unidos) zonas (Nepal) cantones (Suiza) y más.
Es un lio de nombres, y en un mismo país puede encontrarse diferentes regiones con diferentes grados de autonomía. Rusia, por ejemplo, tiene 46 óblasts, 3 ciudades federales, 22 republicas, 9 kais, 1 óblast autónomo y 4 distritos federales. Fucking commies.
El federalismo supone en un principio la descentralización, y para ello el Gobierno Federal subroga facultades a sus miembros, pero a su vez, permite que los miembros tengan cierta manera de controlar al gobierno federal por medio de cámaras legislativas, compuesta por representantes de las entidades federales. En nuestro caso, la cámara de senadores representa a las provincias, mientras que la cámara de diputados representa a los argentinos.
Confederación: Esta idea supone que no existe un gobierno Federal, solo una representación de los miembros de la federación ante los otros países.
Argentina llego a serlo en un momento, cuando cada provincia tenía su propio gobierno, su propio ejército, su propia moneda y su propia constitución, además, desobedeciendo completamente al gobierno de Buenos Aires.
La Confederación Helvética (Suiza) no es una confederación tampoco hoy en día, porque sigue teniendo un gobierno federal.
Lo más cercano que tenemos hoy en día a una confederación, es la Unión Europea, aunque es discutible.
https://www.youtube.com/watch?v=_lj127TKu4Q
REPÚBLICA Y MONARQUÍA:
Primero aclaro que existe una diferencia entre Jefe de Estado y Jefe de Gobierno. El Jefe de Estado es quien representa al país ante naciones extranjeras y es responsable del país. El Jefe de Gobierno lidera el poder ejecutivo y la administración del Estado. Les parecerá que es la misma cosa, siendo que, en nuestro país, y en todas las repúblicas presidencialistas, el presidente es las dos cosas al mismo tiempo.
República: su concepto moderno de hoy en día, es aquel gobierno que es una cuestión del pueblo, y, por lo tanto, elegido de manera usualmente de manera democrática, ya sea indirecta (el pueblo gobierna a través de sus representantes) o directa (el pueblo gobierna sin ellos). Puede que una república sea unipartidista, como es el caso de China, donde el partido elige a los candidatos.
República suele ser usada para describir más conceptos, como la igualdad ante la ley y la división de poderes, que en las monarquías no solía suceder.
Una república puede ser parlamentaria, presidencialista o semipresidencialista.
Un sistema presidencialista es el que tenemos. La gente elige a un presidente, que como dije, es el jefe de Estado y Gobierno.
En un sistema semipresidencialista, el jefe de Gobierno (primer ministro) es electo por el parlamento, mientras que el jefe de Estado (presidente) es electo por el pueblo. Existe entonces un gobierno bicéfalo, donde ambos comparten autoridad. Aunque suele suceder en la realidad que una figura subroga su poder a la otra. Gobiernos semipresidencialistas son los de Francia y Rusia por ejemplo.
El sistema parlamentarista tiene un primer ministro, una figura que es electa por el parlamento. El parlamento es un cuerpo legislativo que elige al primer ministro
Monarquía: El jefe de Estado gobierna de manera vitalicia, de manera unipersonal y es designado por un proceso no democrático. Existen distintos tipos de monarquías, no todas son iguales.
Una absoluta es aquella donde el monarca tiene en su persona investida los tres poderes, como es el caso de Arabia Saudita.
En una monarquía constitucional, el monarca solo tiene sus límites configurados por una carta magna o constitución. El monarca puede o no tener investida la figura del poder ejecutivo. En Marruecos el monarca es el jefe del poder ejecutivo, mientras que en casi todas las monarquías europeas no pasa esto, sino que hay una monarquía parlamentaria, donde el primer ministro es el Jefe de Gobierno, y el monarca es el Jefe de Estado.
No necesariamente un monarca es constituido por herencia, sino que, en algunos casos, es electo. El mismo se da en la Ciudad del Vaticano, donde el Papa es un monarca absoluto elegido por un cónclave.
ANEXO: Términos de origen griego adicionales que no requieren mucha mayor explicación.
Adhocracia: Ausencia de jerarquías. Como oposición también a una burocracia.
Androcracia: Gobiernan hombres. Patriarquia implica que existe un poder jerárquico superior de hombres hacia mujeres.
Anocracia: Gobierno inestable e ineficaz. Un mix entre una democracia y una autocracia.
Aristocracia: Gobierno de los mejores. En la antigüedad los mejores eran los más sabios, ricos y poderosos, pero actualmente solo significa las últimas dos cosas.
Bancocracia: Gobierno de entidades financieras.
Cibercracia: Gobierno a través del uso eficaz de la información.
Cientocracia: Políticas publicas basadas en la ciencia.
Cleptocracia: Gobierno de ladrones.
Criptarquía: Gobierno secreto u oculto.
Critarquía: Gobierno de los jueces.
Demarquía: Gobierno por ciudadanos elegidos aleatoriamente.
Diarquía: Gobierno de dos personas. (Triunvirato seria con tres personas, Tetrarquía cuatro, y mas o menos así en adelante)
Estratocracia: Gobierno donde el ejército y la política es la misma cosa. No es una dictadura militar, sino, por ejemplo, el gobierno británico de Chipre.
Etnocracia: Gobierno por un grupo étnico dominante
Futarquia: Gobierno en la que las decisiones de las autoridades podrían estar sometidas a los mercados de apuestas, que tienen mayor capacidad de agregar información.
Gerontocracia: Gobierno de los ancianos.
Gynecocracia: Gobiernan mujeres. Matriarquia implica que existe un poder jerárquico superior de mujeres hacia hombres.
Ideocracia: Gobierno erigido en base a una ideología o filosofía que rige todos los aspectos de la vida de la sociedad.
Isocracia: Gobierno de los iguales
Kakocracia/cacocracia: Gobierno de los peores o Gobierno de ladrones. Así es, “caco” es un nombre griego, de un demonio malvado.
Kratocracia: Gobierno de los fuertes
Logocracia: Gobierno de la razón y las leyes.
Meritrocracia: Gobierno de los más hábiles y talentosos.
Monocracia: Gobierno de una persona.
Netocracia: Gobierno de aquellos que tienen su poder basado en sus habilidades tecnológicas y de networking.
Noocracia: Gobierno en vista del desarrollo de la mente humana
Oclocracia: Gobierno demagogo, de la muchedumbre.
Oligarquia: Gobierno de unos pocos que gobiernan para sus intereses.
Panarquismo: propone que todo individuo para unirse o separarse libremente de la jurisdicción de cualquier Gobierno que elijan, sin ser forzados a abandonar el lugar donde viven.
Partitocracia: Gobierno burócrata de partidos políticos.
Plutocracia: Gobierno de los más ricos de una sociedad.
Pornocracia: Gobierno de las prostitutas. Tu vieja
Sofocracia: Gobierno de los sabios o filósofos.
Tecnocracia: Gobierno de los técnicos.
Teocracia: Gobierno erigido por mandato divino.
Timocracia: Gobierno donde solo pueden participar los dueños de terrenos.
Vetocracia: Situación en la que un gobierno no puede progresar porque su oposición no los deja gobernar.
Videocracia: Gobierno a través de las imágenes.
submitted by SubotaiKhan to argentina [link] [comments]


2016.06.07 03:00 ShaunaDorothy Los imperialistas estadounidenses restablecen relaciones diplomáticas - ¡Defender las conquistas de la Revolución Cubana! ¡Por la revolución política obrera en Cuba! (Marzo de 2015)

https://archive.is/ozkKB
Espartaco No. 43 Marzo de 2015
El siguiente artículo ha sido traducido de Workers Vanguard No. 1059 (9 de enero), periódico de nuestros camaradas de la Spartacist League/U.S.
Durante más de medio siglo, los imperialistas estadounidenses han intentado incansablemente derrocar la Revolución Cubana y restaurar el dominio del capital en la isla: desde la invasión de Playa Girón (Bahía de Cochinos) en 1961 hasta los constantes intentos de asesinar a Fidel Castro, y de las provocaciones terroristas de la CIA y los gusanos del exilio cubano hasta actos de sabotaje. Ahora la Casa Blanca de Obama ha anunciado su intención de “cambiar de curso” con Cuba y restaurar relaciones diplomáticas, es decir, busca conseguir el mismo fin estratégico a través de medios más efectivos. Fue a raíz de la expropiación por el gobierno de Castro de la clase capitalista de la isla en 1960, lo que trajo tan enormes conquistas para las masas cubanas, que Washington rompió relaciones con La Habana.
Lo que se propone es relativamente modesto: relajar diversas restricciones de viaje, autorizar algunas ventas y exportaciones comerciales y facilitar las transacciones bancarias entre los dos países. El paralizante embargo estadounidense, un acto de guerra económica que por décadas ha estrangulado a los obreros y campesinos cubanos, se afloja pero no se levanta. Obama dice que sin la aprobación del Congreso no puede derogar las leyes Torricelli y Helms-Burton. Tras el colapso de la Unión Soviética en 1991-92, lo que terminó con la crucial ayuda económica y militar a Cuba, estas leyes apretaron el embargo. Promulgadas bajo el demócrata Clinton, buscaban “desatar el caos en la isla”. ¡Abajo el embargo!
Desde el punto de vista de los marxistas revolucionarios, Cuba tiene derecho a establecer relaciones diplomáticas y económicas con cualquier país capitalista que desee, sobre todo para intentar superar el muy real problema de su estancamiento económico. Aumentar los vínculos comerciales y financieros con las corporaciones estadounidenses no significaría una restauración progresiva del capitalismo. Sin embargo, esto implicará un peligro muy real de fortalecer las fuerzas internas de la contrarrevolución capitalista en la isla.
Mientras tanto, la presencia de una base naval y centro de detención y tortura estadounidense en la Bahía de Guantánamo —donde hay unos 130 prisioneros de la “guerra contra el terrorismo” de EE.UU.— es un recordatorio de que Cuba sigue en la mira militar del imperialismo. Aunque el año pasado fueran liberadas decenas de prisioneros, Obama no está dispuesto a cerrar ese calabozo, ni mucho menos a devolver Guantánamo a Cuba. ¡Estados Unidos fuera de Guantánamo ahora!
El deshielo en las relaciones entre los dos países se dio tras más de un año de negociaciones, albergadas por el gobierno canadiense e impulsadas por el Vaticano. Como los anteriores directores generales del imperialismo estadounidense, Obama tiene con respecto a Cuba intenciones abiertamente revanchistas. Bajo su presidencia, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) —notoria por haber trabajado con la CIA desde principios de los años 60— ha fraguado diversos planes contrarrevolucionarios para sembrar descontento proimperialista en la isla. Una conspiración reciente incluía la infiltración de grupos clandestinos de hip-hop cubanos con la intención de detonar un movimiento juvenil contra el régimen.
Como parte del reciente acuerdo, Obama liberó a los últimos tres de los Cinco Cubanos que seguían bajo custodia tras haber sido condenados en 2001 bajo cargos falsos de espionaje y conspiración para cometer asesinato. La libertad de los Cinco Cubanos, hombres que heroicamente intentaban impedir actos terroristas en Cuba infiltrando y monitoreando a los grupos de cubanos exiliados en Florida, debe celebrarse. A cambio, el presidente cubano Raúl Castro devolvió a dos espías estadounidenses, el ex agente de inteligencia cubano Rolando Sarraff Trujillo —quien facilitó el arresto y la incriminación de los Cinco Cubanos— y el contratista de la USAID Alan Gross, quien fuera enviado a Cuba para introducir de contrabando equipo de cómputo y comunicación para espionaje.
La Liga Comunista Internacional siempre ha luchado por la defensa militar incondicional de Cuba frente a la amenaza de la contrarrevolución capitalista interna y el ataque imperialista. Esto fluye de nuestro entendimiento de que Cuba es un estado obrero donde el capitalismo fue derrocado. Sin embargo, desde su origen ha estado burocráticamente deformado, es decir, una burocracia parasitaria monopoliza el poder político. La base material de esta burocracia es la administración de la economía colectivizada en condiciones de escasez.
La eliminación de la producción para la ganancia, junto con el establecimiento de una planificación central y el monopolio estatal del comercio y la inversión exteriores, le permitió a Cuba garantizar a todos empleo, vivienda y educación. Hasta la fecha, Cuba tiene uno de los índices de alfabetización más altos del mundo y una tasa de mortandad infantil inferior a la de Estados Unidos o la Unión Europea. Su célebre sistema de salud, con más médicos per cápita que los de cualquier otro lugar, ofrece gratuitamente atención médica de calidad superior a la de muchos países avanzados. Los médicos cubanos han salvado vidas en todo el mundo y regularmente se les envía a ayudar a las víctimas de desastres, incluyendo la crisis del ébola en África. Es un testimonio de la superioridad de la economía colectivizada el que una isla pequeña y relativamente pobre haya sobrevivido por tanto tiempo bajo las paralizantes sanciones económicas y provocaciones militares de la bestia estadounidense, a menos de 150 kilómetros de sus costas.
En su discurso del 20 de diciembre donde anunció a la Asamblea Nacional de Cuba el reacercamiento con Estados Unidos, Raúl Castro advirtió contra las “terapias de choque” o la aceleración de las privatizaciones como recurso para revivir la estancada economía del país, lo que, dijo, significaría “arriar las banderas del socialismo”. Pero el socialismo es una sociedad igualitaria y sin clases basada en la abundancia material a escala internacional. Mientras un estado obrero esté aislado, se verá sujeto a la enorme presión del mundo capitalista circundante, presión que lo socavará y terminará por destruirlo. El destino de Cuba y su avance al socialismo dependen de la lucha por el poder proletario en toda Latinoamérica y el resto del mundo, especialmente en Estados Unidos.
Desde el principio, la política de la burocracia castrista de La Habana ha demostrado ser un obstáculo a esta perspectiva. Siguiendo los pasos de la burocracia estalinista de la antigua Unión Soviética, el régimen cubano se comprometió con el dogma nacionalista de construir el “socialismo en un solo país”. Esto ha significado oponerse a las posibilidades de revolución fuera de la isla. A principios de los años setenta, Fidel Castro abrazó al gobierno de frente popular de Chile encabezado por Salvador Allende, cuyo propósito era decapitar la amenaza de una revolución obrera y desarmar políticamente al combativo proletariado, pavimentando el camino al sangriento golpe de estado militar de Pinochet. Una década después, cuando los pequeñoburgueses sandinistas de Nicaragua derrocaron a la opresiva dictadura de Somoza haciendo añicos al estado capitalista, Fidel les aconsejó que no siguieran el camino cubano de expropiar a la burguesía. Los castristas siempre han promovido regímenes nacionalistas burgueses, lo que incluye la glorificación del fallecido caudillo populista venezolano Hugo Chávez como un supuesto revolucionario.
Así, la defensa de la Revolución Cubana está directamente ligada al llamado trotskista por una revolución política proletaria que derroque a la burocracia castrista y ponga en el poder a la clase obrera, estableciendo un régimen basado en la democracia obrera y el internacionalismo revolucionario. Esto requiere forjar un partido de vanguardia leninista-trotskista que movilice a las masas trabajadoras cubanas en lucha.
Depredaciones imperialistas y “reformas de mercado”
Como era de esperarse, el relajamiento de las restricciones respecto a Cuba enfureció al nido de víboras anticomunistas del exilio cubano y sus criaturas, como el senador de Florida Marco Rubio. En cambio, fue celebrado por vastos sectores de la burguesía, incluyendo a la patronal Cámara de Comercio y a los voceros de los medios de comunicación capitalistas. En los últimos meses, el New York Times ha llamado repetidas veces a levantar el embargo. Considerando contraproducente y anticuada la beligerante política estadounidense, una editorial de la revista Forbes (16 de enero de 2013) señaló: “Tiene poco sentido mantener un embargo permanente sobre una nación en desarrollo que avanza hacia la reforma, especialmente cuando los aliados de Estados Unidos son hostiles al embargo. Impide que cobre vida una discusión más amplia sobre una reforma inteligente en Cuba y económicamente carece de sentido”.
El gobierno de Obama ha proclamado que desea una Cuba “democrática, próspera y estable”, lo que para él significa devolver a la isla a su estatus neocolonial mediante la restauración del capitalismo, introducir inversiones redituables para los gobernantes de EE.UU. basadas en la mano de obra barata e instalar un régimen político dócil. Los capitalistas europeos y canadienses han podido penetrar en el mercado cubano mediante su participación en empresas mixtas y esperan inundar el país con importaciones baratas. Varias corporaciones de la Fortune 500, incluyendo a Caterpillar, Colgate-Palmolive y Pepsico, temen haberle cedido este mercado a sus competidores.
Es mucho lo que está en juego: en última instancia, o la única economía socializada de Latinoamérica triunfa mediante la extensión internacional de la revolución, o la contrarrevolución capitalista convierte nuevamente a Cuba en el patio de juegos de la burguesía estadounidense. En La revolución traicionada (1936), el dirigente revolucionario marxista León Trotsky describió la situación que enfrentaba el estado obrero degenerado soviético, es decir, aquella de verse rodeado por economías capitalistas más avanzadas industrial y tecnológicamente. Trotsky escribió: “Pero en sí misma, la pregunta ¿quién triunfará?, no solamente en el sentido militar de la palabra, sino ante todo, en el sentido económico, se le plantea a la URSS a escala mundial. La intervención armada es peligrosa. La introducción de mercancías a bajo precio, viniendo tras los ejércitos capitalistas, sería infinitamente más peligrosa”. Esta observación es relevante con respecto a los peligros que Cuba enfrenta hoy.
Durante treinta años, Cuba se benefició de grandes subsidios soviéticos. En la última década, se ha apoyado mucho en la Venezuela capitalista como su principal socio comercial, obteniendo de ella petróleo barato. Pero esta situación es precaria, pues la propia Venezuela enfrenta una grave crisis como consecuencia de la caída mundial de los precios del petróleo, está acosada por la inflación y recientemente fue golpeada por nuevas sanciones vengativas de Estados Unidos.
Cuba nunca se recuperó del todo de la severa crisis que sufrió tras la restauración del capitalismo en la Unión Soviética. Desde el llamado “Periodo Especial” de principios de los años noventa, la burocracia cubana ha abierto el país a la penetración económica imperialista, entregando a través de “reformas de mercado” sectores de la economía colectivizada a empresas privadas a pequeña escala. Ésta y otras medidas, como alentar el autoempleo en el sector de servicios y conceder mayor autonomía a las empresas públicas, han aumentado la desigualdad en la isla. Los cubanos negros, quienes obtuvieron grandes conquistas de la revolución, se han visto particularmente golpeados, pues tienen menos oportunidad de acceder a las divisas, ya sea recibiendo remesas del exterior u ocupando empleos en el sector turístico.
Cuba tiene hoy una considerable inversión imperialista y aspira a tener más. A 50 kilómetros de La Habana, en el puerto profundo de Mariel, el gobierno cubano está permitiendo la construcción de una zona económica especial de “libre comercio”, capaz de recibir a los buques cargueros más grandes del mundo. Brasil ya ha destinado casi mil millones de dólares al proyecto. Ahora que se ha planteado la renovación del comercio con Estados Unidos, repetimos nuestra advertencia de que ese acontecimiento “subraya la importancia del monopolio estatal [cubano] sobre el comercio exterior —es decir, un estricto control gubernamental sobre las importaciones y las exportaciones”— (“Cuba: Crisis económica y ‘reformas de mercado’”, Espartaco No. 34, otoño de 2011).
El régimen cubano ha restablecido lazos y promovido a la reaccionaria Iglesia Católica en la isla, un potencial caldo de cultivo de la contrarrevolución capitalista. Tanto Obama como Castro aplaudieron al papa Francisco por su papel en las negociaciones. Este papa jesuita le ha dado al Vaticano un poco de cirugía cosmética, proponiendo hacer la iglesia más incluyente (aunque sin dejar de oponerse testarudamente al aborto y la ordenación de mujeres) y predicando contra la “tiranía” del capitalismo, aunque sus intenciones no son menos siniestras que las de sus predecesores.
El Vaticano es tristemente célebre por haber apoyado las dictaduras militares latinoamericanas y promovido la restauración del capitalismo bajo el disfraz de elecciones supuestamente libres y reformas “democráticas”. El cardenal cubano Jaime Ortega —quien fue confinado en un campo de detenidos durante los primeros años de la revolución cuando se quebró el dominio de la iglesia— es, junto con el papa Francisco, uno de los mayores promotores de esas reformas en la isla. En 1998, Fidel recibió con entusiasmo al papa Juan Pablo II, y en 2012 a Benedicto XVI. En todo el país hay fotos y monumentos conmemorando el encuentro entre Castro y Juan Pablo, santo patrón de las contrarrevoluciones, quien tan arduamente trabajó por restaurar el capitalismo en los estados obreros deformados de Europa Oriental, especialmente en su natal Polonia.
Defendiendo a Cuba en la encrucijada
Las fuerzas guerrilleras que entraron en La Habana en 1959 bajo la dirección de Fidel Castro eran un grupo pequeñoburgués políticamente heterogéneo. Su victoria no sólo derribó al odiado régimen de Batista, sino que hizo añicos todo el viejo aparato estatal. El nuevo gobierno llevó a cabo una serie de reformas liberales, pero la redistribución agraria y las medidas tomadas contra los torturadores de Batista asustaron a los partidarios burgueses de Castro, quienes empezaron a huir a Miami. Estas medidas también alarmaron a Washington, el cual emprendió una acción punitiva que obligó a Castro a firmar un tratado comercial con la Unión Soviética. El que las refinerías de propiedad imperialista se negaran a refinar el crudo soviético provocó que Cuba nacionalizara las propiedades estadounidenses, a las que siguieron todos los bancos y negocios en octubre de 1960, lo que liquidó a la burguesía cubana como clase. Hoy, las corporaciones como la United Fruit, Standard Oil y Texaco están salivando ante la posibilidad de obtener compensaciones por las nacionalizaciones que sufrieron hace medio siglo.
Lo mejor que pudo surgir de la Revolución Cubana —en ausencia de la toma del poder por el proletariado dirigido por un partido revolucionario de vanguardia— fue la creación de un estado obrero deformado. Explicando cómo fue que un movimiento guerrillero basado en el campesinado pudo derrocar el dominio capitalista, en la “Declaración de principios”, adoptada en la Conferencia de Fundación de la Spartacist League en 1966, escribimos:
“Movimientos de esta índole pueden bajo ciertas condiciones —es decir, la desorganización extrema de la clase capitalista en el país colonial y la ausencia de una clase obrera que luche por derecho propio por el poder social— destruir las relaciones de propiedad capitalista. Sin embargo no pueden llevar a la clase obrera al poder político. Al contrario crean regímenes burocráticos antiobreros que suprimen todo desarrollo ulterior de estas revoluciones hacia el socialismo”.
—“Declaración de principios de la Spartacist League”, Cuadernos Marxistas No. 1
Esta revolución no hubiera sobrevivido si la Unión Soviética no hubiera aportado un contrapeso militar al imperialismo y un salvavidas a la economía cubana. Hoy, cuando no hay nada parecido a esa ayuda, no existe más la ventana histórica que permitió que fuerzas pequeñoburguesas crearan un estado obrero deformado.
La lucha por defender y extender la Revolución Cubana ha sido un distintivo de nuestra tendencia desde su origen como la Revolutionary Tendency (RT, Tendencia Revolucionaria), una minoría dentro del Socialist Workers Party (SWP, Partido Obrero Socialista) estadounidense. La mayoría del SWP equiparaba al régimen de Castro con el gobierno revolucionario bolchevique de Lenin y Trotsky. Al hacerlo, los líderes de la mayoría del SWP rechazaban abiertamente tanto la necesidad de un partido leninista-trotskista que aportara una dirección revolucionaria, como la centralidad del proletariado en la lucha por la revolución socialista.
Habiendo perdido la esperanza en esa perspectiva, el SWP elogió acríticamente a la burocracia castrista. En enero de 1961 el SWP adoptó las “Tesis sobre la Revolución Cubana” de Joseph Hansen, las cuales declaraban que Cuba había “entrado a la fase de transición a un estado obrero, aunque todavía no poseía las formas de la democracia obrera”.
Más de medio siglo después, nuestro análisis y programa trotskistas han resistido la prueba del tiempo. Los que ayer eran porristas de la burocracia castrista se han hecho más viejos, pero no más sabios. En un artículo fechado el 23 de diciembre y publicado en counterpunch.org, Jeff Mackler, el principal mandamás de Socialist Action (SA, Acción Socialista), un retoño del reformista SWP, poseído por el fantasma de Hansen, escribe: “Aunque a Cuba todavía [¡!] le faltan las instituciones formales y vitalmente necesarias de la democracia obrera,...la actual dirigencia cubana no se ha convertido en una casta endurecida cuyos intereses sólo puedan defenderse mediante la represión”.
De hecho, la casta burocrática encabezada por los Castro siempre ha excluido a la clase obrera del poder político, usando la represión y la ideología del nacionalismo para mantener a los obreros y campesinos cubanos atomizados y políticamente pasivos. El régimen de Castro no sólo encarcela disidentes que colaboran activamente con el imperialismo estadounidense, también reprime a oponentes prosocialistas, incluyendo a militantes como los trotskistas en los años sesenta. Esto ilustra la naturaleza inherentemente contradictoria de la casta burocrática estalinista, la cual se equilibra entre la burguesía imperialista, por un lado, y la clase obrera, por el otro.
Mackler hace hasta lo imposible para presentar al “equipo Castro” como los grandes custodios del socialismo. Elogia las reformas de mercado de la burocracia —que, según él, “dentro del marco de los ideales socialistas, buscan hacer más eficiente la economía cubana”— y grazna absurdamente que estas reformas fueron “presentadas para su discusión, debate y modificación” a “millones de cubanos” antes de llevarse a la práctica.
Las reformas orientadas al mercado son un intento de responder al estancamiento económico dentro del marco del control burocrático estalinista de la economía. Como escribimos en el artículo: “For Central Planning Through Soviet Democracy” (Por una planificación central mediante la democracia soviética, WV No. 454, 3 de junio de 1988):
“La economía planificada...sólo puede ser eficaz cuando los obreros, la intelectualidad técnica y los gerentes se identifican con el gobierno que emite los planes...
“Dentro del marco del estalinismo, hay una tendencia inherente a remplazar la planificación y la administración centrales con mecanismos de mercado. Dado que los gerentes y los obreros no pueden ser sometidos a la disciplina de la democracia de los soviets (consejos obreros), la burocracia tiende a ver cada vez más la sujeción de los actores económicos a la disciplina de la competencia de mercado como la única respuesta a la ineficiencia económica”.
Los consejos obreros no son sólo otras “formas” de poder proletario, sino que son esenciales para la operación racional de una economía planificada y socializada.
Mackler sostiene también que los “esfuerzos humanitarios” que Cuba lleva a cabo en el exterior son testimonio de “una orientación revolucionaria y socialista que continúa”. Muchas de las intervenciones internacionales de Cuba han sido ciertamente heroicas, especialmente cuando el país envió a África en los años setenta miles de efectivos para ayudar a Angola a defender su recién conquistada independencia de Portugal contra fuerzas locales reaccionarias apoyadas por el imperialismo estadounidense y la Sudáfrica del apartheid. Sin embargo, el objetivo de los estalinistas cubanos no fue nunca ayudar en el derrocamiento del capitalismo en África; su intervención expresaba su apoyo político a los nacionalistas burgueses angoleños a cuyo lado luchaban. Incluso estando en la mira de las armas estadounidenses, la intención de Fidel Castro fue siempre una “détente” [distención] a través del ala “progresista” del imperialismo estadounidense, es decir, el Partido Demócrata.
Mientras los falsos trotskistas como SA se deshacen en elogios a los estalinistas cubanos, en otras partes se unen a las cruzadas anticomunistas por la “democracia” del imperialismo. SA se alió con los peores enemigos de la Revolución Cubana al defender a las fuerzas capitalistas-restauracionistas que se movilizaron contra el estado obrero degenerado soviético en los años ochenta, incluyendo al “sindicato” contrarrevolucionario polaco Solidarność, el favorito del papa Juan Pablo II.
Otros seudosocialistas se oponen al régimen de Castro desde el punto de vista de una virulenta hostilidad anticomunista al estado obrero cubano mismo. Ese es el caso de la estadounidense International Socialist Organization (ISO, Organización Socialista Internacional), los primos desheredados de la tendencia internacional de Tony Cliff. Los cliffistas son conocidos por haber descartado a Cuba, junto con China y todo el antiguo bloque soviético de Europa del Este, como “regímenes capitalistas de estado” que “no tienen nada que ver con el socialismo”.
Escribiendo en la revista Jacobin (22 de diciembre), Samuel Farber, quien publica frecuentemente en la prensa de la ISO, celebró el restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos como una “importante conquista del pueblo cubano”. Según Farber, quien seguramente obtiene sus criterios del Departamento de Estado de EE.UU., ese acuerdo “puede mejorar los estándares de vida de los cubanos y ayudar a liberalizar las condiciones de su opresión política y su explotación económica, aunque no necesariamente a democratizarlas”. Para Farber, Cuba no es más que otro estado sujeto a la “explotación” capitalista, aunque difiere de Estados Unidos por su falta de “democracia”.
Los revolucionarios de Estados Unidos tienen un deber especial de defender a Cuba contra la restauración capitalista y del rapaz imperialismo estadounidense. Esto no puede reducirse a la cuestión de preservar la cultura cubana única ni a simplemente bloquear las incursiones de los monopolios imperialistas a la isla. El futuro de las masas cubanas —ligado al de la liberación de cientos de millones de trabajadores de América Latina y vinculado a la lucha por la emancipación de los explotados y los oprimidos en las entrañas del monstruo estadounidense— es una cuestión de clase. Luchamos por forjar un partido obrero revolucionario en Estados Unidos como sección de una Cuarta Internacional trotskista reforjada. Un partido así imbuiría a la multirracial clase obrera estadounidense con el entendimiento de que la defensa de la Revolución Cubana es una parte integral de su propia lucha contra sus gobernantes capitalistas y por la revolución socialista mundial.■
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/43/cubana.html
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]


2016.05.24 11:27 ShaunaDorothy La estafa de los Foros Sociales - El que paga manda - El que paga manda (Septiembre de 2006)

Espartaco No. 26 Septiembre de 2006
El siguiente artículo ha sido traducido de Young Spartacus, las páginas juveniles de Workers Hammer No. 191, periódico de la Spartacist League/Britain, verano de 2005.
Si la campaña “Make Poverty History” (Terminar con la Pobreza) tuviera realmente algo que ver con desafiar las calamidades de la pobreza, el SIDA, el analfabetismo y la completa miseria e indigencia de los pueblos de África, ¿Tony Blair y Gordon Brown la apoyarían? Estos asesinos de Irak están intentando una vez más incrementar la popularidad del Partido Laborista entre los electores en casa y restaurar la imagen del sangriento imperialismo británico. Detrás de ellos hay un montón de celebridades, instituciones de caridad religiosas, ONGs, burócratas sindicales y reformistas como el Socialist Workers Party (SWP, Partido Socialista de los Trabajadores) que están propugnando el fraude de “Make Poverty History”.
No todos están dispuestos a creerles a Tony Blair y Gordon Brown con su nueva preocupación acerca de los pobres. Una carta en el Herald de Glasgow (6 de junio de 2005) señala irónicamente: “La sinceridad de Gordon Brown respecto a erradicar la pobreza es tan sincera y tan grande como su disposición a dirigir una manifestación de banqueros, financieros y corredores de bolsa por las calles de Edimburgo con una manta que proclame ‘¡Viva la Revolución Cubana!’.” Con respecto a la hipocresía imperialista acerca de la ayuda al “Tercer Mundo”, nosotros endosamos la caracterización de la caridad burguesa escrita por Engels en 1845. Dirigiéndose a la burguesía inglesa, escribió que era “¡Como si al proletariado le fuese de utilidad que vosotros les chupéis la sangre hasta la última gota, para poder ejercitar vuestros pruritos de vanidosa y farisaica beneficencia, mostraros ante el mundo cual potentes benefactores de la humanidad, cuando restituís al desangrado la centésima parte de lo que le pertenece!” (La situación de la clase obrera en Inglaterra). “Chuparles la sangre” a las masas trabajadoras del mundo es de lo que se trata el G8.
Para quienes quieran protestar contra la reunión del G8 pero no quieran unirse al espectáculo de “nosotros somos el mundo”, existe el puño de acero de la represión estatal. Ya hace meses que los periodicuchos amarillistas y otros medios han estado haciendo eco a las fuerzas policiacas que emiten informes alarmistas acerca de anarquistas “violentos” que van a atacar la cumbre del G8. Un ejército de 10 mil policías ha sido movilizado; se ha construido una cerca de 8 kilómetros alrededor del hotel de cinco estrellas en Gleneagles donde se va a llevar a cabo la reunión; y se informa que EE.UU. va a colocar un portaaviones lleno de infantes de marina cerca de la costa occidental de Escocia.
He aquí los métodos que usan los gobernantes capitalistas para lidiar con lo que perciben como una amenaza a su gobierno: por un lado la represión estatal, y por el otro la cooptación política. Entre los mecanismos para cooptar las protestas “globalifóbicas” se destacan el Foro Social Mundial (FSM) y el Foro Social Europeo (FSE), que son dirigidos y organizados por muchas de las mismas fuerzas que dirigen “Make Poverty History”. Desde 2001, estos Foros Sociales se han usado para desviar la ola de protestas masivas —en contra del G8, la Organización Mundial del Comercio, el FMI y otras agencias imperialistas— ejemplificada por la manifestación de Seattle en 1999. El propósito fue desviar a los jóvenes radicales lejos de enfrentamientos encarnizados contra las fuerzas del estado capitalista para acorralarlos detrás de la “alternativa democrática” del reformismo parlamentario, mientras fingían que estos clubes de charla “no eran parlamentarios”. Lejos de haber enfrentado gases lacrimógenos, cañones de agua y balas del estado capitalista, como ocurrió en Génova en julio de 2001, el FSM y el FSE han sido apoyados y financiados por varias agencias de los gobernantes imperialistas.
Esto ocurre porque los Foros Sociales y el movimiento supuestamente “anticapitalista” de hecho no son ninguna amenaza fundamental para el dominio capitalista. Sus organizadores comparten el mito predominante del mundo “postsoviético”: la lucha de clases en contra del orden capitalista es algo del pasado; la clase obrera es irrelevante como factor para el cambio social; y lo mejor que se puede lograr es darle una cara “humana” al sistema. La verdad es que el sistema capitalista depende, tanto como siempre, de la clase obrera, la cual tiene el poder para derrocar el capitalismo. Para lograr esto, la clase obrera tiene que cobrar conciencia de que sus propios intereses son irreconciliables con los de los capitalistas. Los Foros Sociales son un obstáculo a esta conciencia de clase.
Los Foros Sociales y el financiamiento estatal
Todos los Foros Sociales Mundiales y Europeos han sido financiados por estados capitalistas en los países donde se han llevado a cabo y han recibido endoso oficial de los gobiernos municipales o las alcaldías burguesas. La lista de los patrocinadores para el FSM ha incluido no sólo el gobierno de la ciudad de Porto Alegre, el gobierno estatal de Rio Grande do Sul y el gobierno federal de Brasil, ¡sino también el Banco do Brasil y la compañía petrolera más grande de ese país, Petrobras! El FSE de 2002 fue financiado por la ciudad de Florencia y el FSE de 2003 en París fue financiado por el gobierno de Chirac. La oficina del alcalde de New Labour [Nuevo Partido Laborista], Ken Livingstone, quien apoyó el bombardeo imperialista de Serbia y fue porrista del terror policiaco contra los manifestantes “anticapitalistas” del 1º de mayo de 2000, fue la anfitriona y patrocinadora del FSE de 2004 en Londres.
Todos los Foros Sociales han estado dominados también por las mal llamadas Organizaciones “No Gubernamentales” (ONGs). Por supuesto que estas organizaciones, endosadas por iglesias y estados capitalistas, de los cuales reciben una gran parte de su financiamiento, no son independientes de los gobiernos ante los cuales responden. Las instituciones de caridad han sido por mucho tiempo la cara “humanitaria” de la intervención imperialista y de las empresas multinacionales que buscan saquear las economías del “Tercer Mundo”. Las ONGs más prominentes en los Foros Sociales han incluido Oxfam, War on Want (Guerra Contra la Necesidad) y Christian Aid. El patrocinador principal de las ONGs en todas partes del mundo es la ONU, la cual fue iniciada para darle una apariencia humanitaria a las depredaciones del imperialismo, en particular el estadounidense. Siguiendo esta tradición, el Foro Social Mundial de enero de 2003 en Porto Alegre recibió un mensaje de apoyo del secretario general de la ONU, Kofi Annan.
El que paga los mariachis escoge el son. Y si bien todos los Foros Sociales vituperan contra el régimen verdaderamente salvaje y loco de Bush en EE.UU., entre los que financian los FSM están nada menos que el Rockefeller Brothers Fund y la Ford Foundation. La fundación Rockefeller sirvió para mejorar la reputación de los Rockefeller después de la masacre en Ludlow, Colorado, el 20 de abril de 1914, cuando 20 personas, incluyendo a niños, murieron a manos de paramilitares y agentes de seguridad de la compañía durante la lucha encarnizada del sindicato minero. La Ford Foundation se hizo famosa en 1936 en el punto culminante de las luchas por construir sindicatos industriales en el ramo automotriz en EE.UU. Después de la Segunda Guerra Mundial, se convirtió en conducto para el dinero de la CIA dirigido a causas anticomunistas por todo el mundo.
Mientras aceptan el financiamiento de algunas de las más notorias agencias del imperialismo estadounidense, los Foros Sociales Mundiales no han recibido tan calurosamente a quienes son considerados amenazas potenciales a los intereses del imperialismo. La declaración en la Carta de Principios del FSM de que “ni representantes partidistas ni organizaciones militares participarán en el Foro” ha sido usada para excluir a los zapatistas así como a las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). Hasta las Madres de la Plaza de Mayo, una organización de las madres de izquierdistas que fueron “desaparecidos” durante la dictadura militar argentina de 1976-1983, fueron excluidas del FSM de 2002. Por otro lado, una cálida bienvenida fue proporcionada a varios dirigentes de gobiernos capitalistas, quienes presiden sobre “destacamentos especiales de hombres armados”, más comúnmente conocidos como el estado capitalista.
Un artículo perspicaz titulado “La economía y la política del Foro Social Mundial” en Aspects of India’s Economy [Aspectos de la economía de la India] (septiembre de 2003) escrito por Rajani X. Desai describió acertadamente el propósito y la naturaleza de los Foros Sociales:
“Mientras varias fuerzas políticas que luchan por un cambio de sistema han sido excluidos de las reuniones del FSM, montones de dirigentes políticos de países imperialistas han asistido. No es que sólo el FSM como cuerpo recibe dinero de agencias ligadas a los intereses y las operaciones imperialistas, sino que innumerables cuerpos que participan en el FSM también dependen de tales agencias. Las implicaciones de esto se pueden ver en la historia de una de estas agencias, la Ford Foundation, que ha colaborado cercanamente con la Central Intelligence Agency de EE.UU. alrededor del mundo, y en la India ha ayudado a desarrollar las políticas del gobierno que favorecen los intereses estadounidenses.”
Cubierta izquierdista para la colaboración de clases
El hecho de que los Foros Sociales Mundiales y Europeos han sido básicamente comprados por varios gobiernos y agencias capitalistas no le importa mucho al SWP. Alex Callinicos, dirigente del SWP (y vocero prominente en templetes de los Foros Sociales), dijo desvergonzadamente, “todos entendíamos que un Foro Social masivo necesita dinero y dinero significa compromisos” (Discussion Bulletin de la Tendencia Socialista Internacional, enero de 2005). ¡Efectivamente! Tales sentimientos no son una peculiaridad de Callinicos. El primer Foro Social Mundial en 2001 fue organizado en parte por los falsos trotskistas del Secretariado Unificado (S.U.). Ahí se capacitó a los jóvenes radicales para que administren la austeridad fiscal para el estado capitalista a través de “presupuestos participatorios” fingidos. Para los benefactores capitalistas que financiaron el FSM la inversión valió la pena. Hoy en día, el Partido dos Trabalhadores del presidente brasileño Lula —con la ayuda de un “camarada ministro” que es miembro del S.U.— administra el estado capitalista en Brasil, obedeciendo servilmente las órdenes del FMI al imponerle la austeridad a una población empobrecida.
En el FSM de enero de 2005, muchos de los asistentes abuchearon rotundamente a Lula, en oposición a su colaboración y alcahueteo con el FMI y el Banco Mundial. Pero la verdad es que Lula representa la política y el programa del FSM al nivel del poder estatal. Esto es lo que se conoce como el frente popular: un bloque político colaboracionista de clases de organizaciones de la clase obrera con agencias capitalistas, mediante el cual se subordina la política del componente obrero a la política de la burguesía, a la defensa del estado burgués y el capitalismo. Los gobernantes asignan a los frentes populares, como el gobierno de Lula en Brasil, la tarea de vender la austeridad a los obreros más eficazmente que los desacreditados partidos burgueses.
Ante el descrédito de Lula debido a sus ataques contra los obreros y campesinos brasileños, el nuevo héroe del FSM de 2005 fue el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Esto fue un cambio importante porque Chávez no fue invitado al FSM de 2003, mientras éste luchaba contra los intentos del gobierno estadounidense de derrocarlo, y no le permitieron un espacio oficial cuando llegó de todos modos. La popularidad de Chávez entre los oprimidos de Venezuela surge del hecho de que ha usado las rentas públicas petroleras para introducir reformas que han beneficiado a los pobres, y no se le ve como un lacayo de EE.UU. Pero ni son reformas estructurales básicas, ni mucho menos una revolución social, y están sujetas a los cambios en los precios mundiales del petróleo.
Chávez es un nacionalista burgués que gobierna para el capitalismo en Venezuela. El populismo nacionalista y el neoliberalismo económico son simplemente políticas alternativas del dominio de la misma clase capitalista. Es un hecho que muchos de los grandes terratenientes y capitalistas de Venezuela, así como los neoconservadores del gobierno de Bush que en abril de 2002 apoyaron un golpe militar en contra de Chávez, lo odian. Pero los representantes más racionales del imperialismo ven en Chávez, con su atracción popular, a alguien en quien confiar para proteger sus inversiones. Tales voceros del imperialismo como el Financial Times y el New York Times vieron la noticia de que Chávez haya derrotado en 2004 el referendo de destitución en su contra como una garantía de “estabilidad”. Como escribimos en Workers Vanguard No. 831, 3 de septiembre de 2004:
“La perspectiva inmediata que enfrentamos urgentemente es no sólo oponernos a las incursiones imperialistas en Venezuela y en otras partes, sino también luchar para romper el apoyo del movimiento obrero a Chávez o a la oposición, y forjar un partido obrero internacionalista revolucionario para dirigir a la clase obrera al poder. Esto requiere una lucha intransigente contra el nacionalismo en Venezuela, el cual oscurece las divisiones de clase en el país. Sólo la lucha victoriosa por el dominio de la clase obrera, es decir, la revolución socialista en toda América, asegurará tierra para los que no la tienen y permitirá que los obreros petroleros y otros proletarios disfruten de la riqueza que su trabajo produce.”
Al presentar a los nacionalistas burgueses (por ejemplo Chávez) como luchadores contra la “globalización”, los Foros Sociales trabajan en contra de la lucha por la revolución socialista porque atan a la clase obrera a su “propia” clase capitalista nacional. De hecho, todos los Foros Sociales Mundiales se han llevado a cabo en países del “Tercer Mundo” como Brasil o la India para disfrazar el antagonismo de clase entre la clase obrera de estos países y sus explotadores burgueses nativos. El mensaje ha sido que se puede confiar en la burguesía del “Sur Global” para unirse con “el pueblo” y luchar contra la “globalización”. Pero la preocupación principal de los capitalistas del “Tercer Mundo” es defender sus ganancias, para lo cual dependen de los imperialistas y requieren de la máxima explotación de la clase obrera.
Con la misma meta de atar a los explotados a sus explotadores, el FSE impulsa la ilusión de una “Europa Social” humana bajo el capitalismo, en contraste con el modelo neoliberal representado por EE.UU. y Gran Bretaña. La promoción de esta visión de una “Europa Social” ha atraído hacia el FSE a los dirigentes sindicales procapitalistas así como los políticos socialdemócratas por todo el continente. En la manifestación contra la Cumbre de la UE en Niza en 2000, el secretario general de la Confederación Europea de Sindicatos expresó la perspectiva política de ésta: “Los sindicatos y las ONGs tienen que incorporarse a las estructuras de toma de decisión en Bruselas... Estamos de acuerdo en que Europa tiene que hacerse más competitiva, sí. Pero la nueva Europa tiene que incluir una calidad de vida digna para todos sus ciudadanos” (citado en “La economía y la política del Foro Social Mundial”). Hacerse “más competitiva” significa extraer mayor ganancia del sudor y el trabajo de la clase obrera. Los burócratas del Congreso Sindical Británico (TUC, por sus siglas en inglés) endosaron el FSE de 2004 en Londres y lo usaron como oportunidad para darle una plataforma a Sobhi Al-Mashadani de la Federación Sindical Iraquí (FSI), un lacayo del gobierno lacayo de los imperialistas en Irak. Esto ocurrió después de la conferencia del Partido Laborista donde, a petición de los burócratas sindicales, otro representante de la FSI, Abdullah Muhsin, apoyó la ocupación imperialista al ayudar a asegurar la derrota de una resolución que exigía el pronto retiro de las tropas británicas de Irak.
Workers Power en trance bajo su propia hipnosis
En su folleto Anti-Capitalism: Summit Sieges and Social Forums [El anticapitalismo: Los asedios de las Cumbres y los Foros Sociales] (2005), la Liga por la Quinta Internacional (L5I) de Workers Power (Poder Obrero) posa como un crítico de izquierda de organizadores del FSM como Bernard Cassen y Susan George de ATTAC, una organización iniciada para hacer campaña para gravar las transacciones financieras internacionales y en contra del “neoliberalismo”. Aunque el Partido Comunista Francés y el S.U. proporcionan personal para sus oficinas, ATTAC no finge oponerse al capitalismo. Es una organización completamente burguesa que se jactaba de sus vínculos estrechos con el gobierno de frente popular de Lionel Jospin. Sin embargo, con respecto a Cassen y George, la L5I argumenta: “No necesitamos organizar una escisión artificial con ellos pero tampoco debemos temer una escisión. Si avanzamos con determinación, desertarán inmediatamente.” Cuando hablan de “escisión artificial”, los de la L5I quieren decir una escisión a lo largo de la línea de clases. La L5I no se opone a la colaboración de clases; simplemente quiere un frente popular más combativo.
Por cierto, la concepción descabellada de la L5I, Workers Power y su grupo juvenil, Revolution, es que pueden construir no sólo un “movimiento” sino también un partido “revolucionario” a partir de estas alianzas transclasistas patrocinadas por el estado. “El movimiento anticapitalista, el movimiento obrero, los movimientos de los oprimidos racial y nacionalmente, la juventud, las mujeres, todos se deben juntar para crear una nueva Internacional: un partido mundial de la revolución socialista” (Anti-Capitalism: Summit Sieges and Social Forums). Mientras declaran inválido el dominio burocrático de la derecha, Workers Power busca lograr “estructuras democráticas” dentro de los Foros Sociales para maquinar la transformación del movimiento. Abogan por el uso de “iniciativas como la Asamblea de Movimientos Sociales para proponer cuerpos de coordinación permanentes, que sean electos y basados en delegados, y que puedan preparar el camino para un Congreso estructurado en el cual se pueda debatir, enmendar y adoptar propuestas organizativas y políticas”.
Lo que falta en la ecuación de Workers Power es una lucha política en oposición al propósito entero de estos Foros Sociales, que se basan en el mantenimiento del sistema capitalista mientras intentan hacerle una cirugía plástica para darle un aspecto “democrático” y “humanitario”. Pero incluso Workers Power tiene que reconocer que a estas Asambleas les falta la concepción de que “el sistema capitalista es el enemigo”, “la clase obrera es la fuerza” y “el socialismo es la única base posible para el ‘otro mundo’ que buscan construir” (Workers Power, marzo de 2005).
La realidad del colaboracionismo de clases se reveló tajantemente en el primer FSE en Florencia en 2002. La L5I afirmó con excesiva efusividad: “La mera intoxicación de estar ‘tous ensemble’ (todos juntos) significó que incluso reformistas acérrimos hablaban como agitadores revolucionarios. Todos estaban motivados también por la urgencia de hacer todo lo posible para detener la guerra de George Bush contra Irak.” “Todo lo posible” incluía un llamado explícito a los dirigentes imperialistas de Europa para que se opusieran a los planes de EE.UU. de invadir a Irak; el llamado fue firmado por una gama de grupos de la izquierda europea, incluyendo al SWP, Workers Power y Revolution en una reunión preparatoria en Bruselas para el FSE de Florencia. El llamado afirma: “Llamamos a que todos los jefes de estado europeos se opongan públicamente a esta guerra, aunque tenga apoyo de la ONU, y que exijan que George Bush abandone sus planes de guerra” (Liberazione, 13 de septiembre de 2002). Este llamado rastrero a los dirigentes capitalistas europeos “amantes de la paz” sólo sirve para atar a los explotados a sus explotadores.
Las principales fuerzas detrás del FSE de Florencia fueron los partidos reformistas italianos de masas como Rifondazione comunista (RC) y Demócratas de Izquierda (DS, por sus siglas en italiano). En los años 90, DS formó parte de la coalición gubernamental “Olivo” que administró el terror antiinmigrante y ataques severos contra la clase obrera en nombre del imperialismo italiano. Hasta fines de 1998, RC tenía una coalición tácita con DS. El FSE les da a estos frentepopulistas consumados una manera barata de recuperar apoyo para que puedan regresar al gobierno. De manera similar, el Partido Comunista (PCF) y la seudotrotskista Ligue communiste révolutionnaire (LCR) de Alain Krivine organizaron el FSE de París. Hoy día en Francia, donde el gobierno de Chirac se desacreditó totalmente con el voto en contra del tratado constitucional de la UE, estas mismas fuerzas trabajan febrilmente para construir una nueva alianza de colaboración de clases con la esperanza de que puedan tomar las riendas del gobierno. Eso significa llevar a cabo los ataques contra la asistencia social así como la racista “guerra contra el terrorismo”.
El frente popular: No una táctica sino el mayor de los crímenes
La tarea básica de los marxistas revolucionarios es hacer que la clase obrera y la juventud radical rompan con la idea de que pueden negociar un futuro común progresista con representantes de la clase capitalista que es responsable de la explotación, la guerra imperialista, el racismo, la opresión de la mujer y la opresión sexual. Dado que produce toda la riqueza de la sociedad capitalista y las ganancias de la burguesía, la clase obrera es el único agente con el poder social y el interés objetivo para derrocar el sistema capitalista y destrozar su estado. Esto requiere la revolución socialista para remplazar la dictadura de la burguesía con un estado obrero que defienda y administre una economía planificada y colectivizada. A escala internacional, esto sentaría las bases para erradicar la escasez y producir para las necesidades de la raza humana entera. La única herramienta que puede organizar la lucha proletaria para derrocar el capitalismo es un partido revolucionario de vanguardia.
Esto se contrapone al colaboracionismo de clases de los Foros Sociales. Los Foros Sociales, adaptados a los sentimientos de los activistas que están hartos de la política y los partidos parlamentarios, son frentes populares que promueven el mito de que una “alianza popular” con capitalistas supuestamente “progresistas” pueda acabar con los estragos del imperialismo. El frente popular fue el arma favorita utilizada por los estalinistas en los años 30 para impedir la revolución obrera. Trotsky estaba vehementemente opuesto al frente popular y advirtió insistentemente de sus terribles consecuencias para la clase obrera. Como señaló el entonces dirigente trotskista James Burnham en su folleto de 1937, “El frente popular, la nueva traición”:
“Para el proletario, renunciar a su propio programa independiente, a través de sus partidos, significa renunciar a su funcionamiento independiente de clase... Al aceptar el programa del frente popular, por ende acepta las metas de otro sector de la sociedad; acepta la meta de defensa del capitalismo mientras toda la historia demuestra que los intereses del proletariado sólo se satisfacen derrocando al capitalismo.”
El frente popular a menudo ha tenido sangrientas repercusiones para la clase obrera y los oprimidos. Un ejemplo clásico es el de Chile en 1973, cuando Salvador Allende y sus compañeros reformistas dirigieron a la clase obrera de mentalidad revolucionaria hacia un gobierno de coalición con los capitalistas. Allende prometió no retar al orden capitalista ni al estado y puso fin a las tomas de tierra de los campesinos y a las tomas de fábricas de los obreros. Con la ayuda del imperialismo estadounidense, la burguesía chilena recurrió al general Augusto Pinochet para que atacara a la clase obrera y sus dirigentes (incluyendo a Allende), e impuso una dictadura militar salvaje que cobró 30 mil vidas.
Desde Seattle hasta los Foros Sociales
Con la esperanza de ser atractivos para jóvenes combativos que odian los Foros Sociales por ser clubes de charla interminable, la L5I suplica que se vuelva a las manifestaciones callejeras de Seattle y Génova. Su folleto proclama que “Por cinco años nuestro movimiento ha asediado a las cumbres de los ricos y los poderosos... Tiene que volver a las calles, y mostrar a través de acción directa masiva su intención: construir un mundo sin clases, opresión, racismo, guerra ni imperialismo.” Pero la política del FSM no está contrapuesta a la política de Seattle, sino que es una extensión de ésta. Aunque atrajo a muchos jóvenes que se oponían al impacto del capitalismo internacionalmente, la manifestación en Seattle fue dirigida políticamente por los socialdemócratas y los burócratas sindicales, cuyas diatribas anticomunistas contra China hacen eco de los intereses de los gobernantes imperialistas que buscan la restauración del sistema de explotación capitalista en el estado obrero deformado chino. Una protesta de “acción directa” basada en la política frentepopulista proimperialista es simplemente colaboración de clases “combativa”.
El contexto de la proliferación de los Foros Sociales es la contrarrevolución en la antigua URSS y la campaña ideológica de la burguesía de que “el comunismo ha muerto”. Un ejemplo típico, entre izquierdistas jóvenes, del retroceso de la conciencia a causa de la destrucción de la Unión Soviética es la idea de que la clase obrera es irrelevante como medio para el cambio social, o que es sólo una víctima más de la opresión. Mientras tanto, los burócratas sindicales ahora justifican la traición de luchas obreras argumentando que la “globalización” hace que la lucha de clases sea inefectiva porque los capitalistas pueden trasladar fácilmente la producción a economías de bajos salarios en Asia o Europa oriental. Si bien ha habido ciertos cambios cuantitativos en la economía mundial en las últimas décadas, la “globalización” no es un fenómeno cualitativamente nuevo. Hace casi 90 años, V.I. Lenin explicó el hecho de que la economía de mercado capitalista es “global”, que los bancos y las corporaciones buscan países (de bajos salarios) donde puedan obtener la más alta ganancia, y que el capital financiero se ha internacionalizado:
“El imperialismo es el capitalismo en aquella etapa de desarrollo en que se establece la dominación de los monopolios y el capital financiero; en que ha adquirido señalada importancia la exportación de capitales; en que empieza el reparto del mundo entre los trusts internacionales; en que ha culminado el reparto de todos los territorios del planeta entre las más grandes potencias capitalistas.”
— El imperialismo, etapa superior del capitalismo (1916)
La pobreza, las enfermedades, la explotación y la guerra no son aberraciones del sistema capitalista sino que son inherentes a su funcionamiento. Las fuerzas productivas se pueden desarrollar para proporcionar un nivel de vida decente a toda la humanidad sólo mediante el derrocamiento del capitalismo.
En el contexto de una cacería de brujas internacional en contra de los anarquistas de “acción directa” del Bloque Negro, después de la muerte del manifestante izquierdista Carlo Giuliani en Génova en 2001 a manos de la policía, el grueso de la izquierda socialdemócrata en el movimiento globalifóbico participó en tachar al Bloque Negro de violento y de estar compuesto de policías. La LCI se destacó por nuestra inequívoca defensa del Bloque Negro ante los ataques del estado capitalista y sus lacayos. Al mismo tiempo enfatizamos:
“La pregunta que enfrentan los muchísimos jóvenes radicales que han sido atraídos a las protestas ‘globalifóbicas’ de los últimos años es: ¿Cómo se cambia el mundo? Aunque las protestas han tenido éxito en obligar a los imperialistas a planear sus reuniones futuras en lugares aislados, esto no impide el funcionamiento del sistema capitalista. Acabar con la explotación imperialista requiere una movilización política del proletariado en una revolución socialista completa...
“Se necesita una nueva dirección revolucionaria de la clase obrera, un tribuno del pueblo y combatiente en nombre de todos los oprimidos. Es necesario romper con la política de colaboracionismo de clases impulsada por quienes, en nombre del ‘mal menor’, subordinan los intereses vitales del proletariado a los de sus explotadores y opresores capitalistas. Es necesario forjar un partido obrero revolucionario que luche para establecer un gobierno obrero mediante la revolución socialista en contra del sistema capitalista entero.”
—“Sangre y balas en Génova”, Workers Vanguard No. 762, 3 de agosto de 2001
Los marxistas del Spartacus Youth Group y de la Liga Comunista Internacional entendemos que la lucha por la independencia de la clase obrera es la precondición para la emancipación de la humanidad mediante la revolución socialista. Nuestra actitud hacia los Foros Sociales, así como hacia cualquier otro frente popular, es de oponernos a ellos interviniendo con nuestra tajante caracterización y explicando su engaño con la intención de ganar a un programa proletario, revolucionario e internacionalista a quienes genuinamente quieren luchar contra la opresión y la explotación. Somos comunistas orgullosos y nos negamos a ser los lacayos de los socialdemócratas, los burócratas sindicales y sus amos capitalistas. Si compartes esta negativa, únete a nosotros.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/26/foros.html
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]


2016.05.21 18:51 ShaunaDorothy Declaración de la Liga Comunista Internacional ¡Defender a Irak contra el ataque imperialista de EE.UU. y sus aliados! ¡Abajo el bloqueo hambreador de la ONU! (2 - 2) 23 de octubre de 2002

https://archive.is/DksZ2
La doctrina Bush: Los principales policías nucleares del mundo
En septiembre, la administración Bush hizo pública su “Estrategia de seguridad nacional”, una bomba diplomática que consagra el principio de la guerra “preventiva”, incluso con armas nucleares, contra cualquiera que se le ponga en el camino a EE.UU. y declara que ninguna potencia remontará jamás la enorme ventaja militar que EE.UU. ha alcanzado desde que la Unión Soviética fue destruida a través de la contrarrevolución capitalista en 1991-92. (El presupuesto militar estadounidense es ahora mayor que el de los siguientes 19 países juntos.) Esta amenaza está dirigida en primer lugar contra China, así como contra los rivales imperialistas de EE.UU. Esta nueva política representa un cambio significativo en la manera en la que EE.UU. ha dominado al mundo desde que emergió triunfante de la primera y la segunda guerras mundiales interimperialistas sobre sus rivales. Por décadas, EE.UU. ha envuelto su absoluto bandidaje en el disfraz de la “democracia” y la “liberación” de la gente de “las dictaduras”. Las Naciones Unidas con frecuencia han servido de hoja de parra “humanitaria” para el terror y la destrucción que ha desatado el imperialismo estadounidense a lo largo y ancho del mundo, desde la Guerra de Corea de 1950-53 hasta el bloqueo hambreador contra Irak.
Las quejas de los socialdemócratas y los falsos izquierdistas europeos respecto de la “unilateralidad” de EE.UU. no representan ninguna oposición clasista al imperialismo estadounidense; representan tan sólo los chillidos de estados menos poderosos y sus apologistas, que quieren un trozo más grande del botín y preferirían ser tratados de forma menos grosera. Sus maniobras en la ONU son en esencia juegos de poder para presionar un poco a los EE.UU., buscando satisfacer sus propios intereses nacionales. Lenin llamaba “guarida de ladrones” a la predecesora de la ONU, la Liga de las Naciones, y actualmente la ONU sirve para el mismo propósito: regular las disputas globales dentro del marco establecido por las potencias imperialistas más poderosas, cubriendo todas sus maniobras como misiones de “pacificación”. Hoy en día, EE.UU. se siente lo suficientemente confiado para dejar caer esta máscara y gruñir una advertencia directa: “haz lo que digo o podrías ser el siguiente”. Y de hecho lo hacen, ¡accediendo a exentar al ejército estadounidense de los tribunales internacionales que juzgan crímenes de guerra y accediendo también a las apelaciones de EE.UU. a los iraquíes para que asesinen a su jefe de estado!
El cambio de política de la Casa Blanca no es meramente una cuestión de semántica o de ausencia de sutilezas diplomáticas. Es la forma que ha tomado el “nuevo orden mundial” que surgió de la caída de la Unión Soviética. La Unión Soviética era la tierra natal de la Revolución de Octubre de 1917, la primera, y hasta ahora la única, revolución obrera victoriosa en el mundo. El sistema de explotación capitalista fue derrocado y remplazado por una economía planificada y colectivizada. Sin embargo, en ausencia de revoluciones socialistas en Alemania y otros países industriales avanzados, el joven estado obrero permaneció empobrecido y rodeado de potencias imperialistas hostiles, y los propios obreros soviéticos fueron políticamente expropiados por una casta burocrática conservadora, similar a la burocracia obrera que descansa sobre los sindicatos en los países capitalistas. León Trotsky, codirigente junto con Lenin de la Revolución de Octubre, luchó contra la degeneración burocrática de la Unión Soviética bajo Stalin y luchó por devolver a la Unión Soviética al camino del internacionalismo revolucionario. En 1933, Trotsky llamó por una revolución política para expulsar a la burocracia, al tiempo que seguía insistiendo que era deber del proletariado internacionalmente defender militarmente al primer estado obrero del mundo de los intentos internos o externos de restauración capitalista.
A pesar de la deformación estalinista, la Unión Soviética era el motor industrial y militar de todos los estados que derrocaron el dominio capitalista, desde Vietnam hasta Cuba. Sin el poderío militar soviético que lo contenga, el imperialismo estadounidense ha estado desbocado, expandiendo su presencia militar en cada continente y cada mar. Las rivalidades interimperialistas, que generalmente se subordinaban a la causa común de destruir la Unión Soviética, han pasado a un primer plano. La reelección del canciller alemán Gerhard Schröder sobre la base de su posición antiamericana sobre el conflicto en Irak (la primera vez desde el fin de la Segunda Guerra Mundial en la que la Alemania capitalista ha expresado su abierta oposición a una política estratégico-militar estadounidense de importancia) es una indicación del creciente cisma en el campo imperialista. Otra es el cortejo hacia Corea del Norte por parte de Japón en septiembre, en desafío del objetivo de Bush de matar de hambre y poner en cuarentena a ese “estado delincuente”. Fox, el presidente mexicano que quiere ser el hombre de Bush en América Latina, ni siquiera puede lograr que le arrojen una migaja diplomática de la mesa de Washington en premio por sus servicios. Durante la Guerra del Golfo de 1991, Alemania y Japón pagaron, ellos solos, más del 25 por ciento del costo de la guerra, en tanto que otros aliados de EE.UU. (como Arabia Saudita) cubrieron casi todo lo demás. Sin embargo, Schröder jura que está vez no pagará ni un pfennig y Japón ha puesto en claro que tampoco planea contribuir. La recesión económica que cada vez se hace más profunda está exacerbando las tensiones entre los países de Europa Occidental, Estados Unidos y Japón. Las guerras comerciales económicas entre los bloques rivales y dentro de los mismos por la obtención de porciones más grandes del mercado mundial, conducirán en última instancia a conflictos militares.
Actualmente, EE.UU. tiene la mira puesta en arrebatar y controlar una porción mayor de la riqueza petrolera del Medio Oriente, pero el premio que busca en última instancia es China. Envalentonado por la contrarrevolución capitalista en la antigua Unión Soviética, EE.UU. está incrementando la presión militar contra China —desde la expansión de las bases estadounidenses en las Filipinas hasta el establecimiento de nuevas bases en la frontera afgana—. Al mismo tiempo, EE.UU. y otros imperialistas, al igual que los capitalistas chinos de ultramar, promueven las incursiones del mercado capitalista en las “Zonas Económicas Especiales” para la explotación de libre mercado en el corazón del estado obrero deformado chino. China es uno de los siete blancos potenciales en la mira de los planes estadounidenses para un ataque nuclear preventivo, según se explica en la “Reseña de la postura nuclear” que publicó el Pentágono a principios de este año. A pesar de ello, la miserable burocracia estalinista de Beijing endosó la “guerra contra el terrorismo” de EE.UU. en Afganistan. Además, hay elementos de la burocracia que buscan convertirse en una nueva clase capitalista dominante, auxiliando a los imperialistas y a la burguesía china de ultramar en su penetración económica de China. El terrible revés sufrido en todos los niveles del progreso humano, desde la mortandad infantil y la esperanza de vida hasta la taza de alfabetización, a partir de la contrarrevolución capitalista en la antigua Unión Soviética y en Europa Oriental es una advertencia para las masas trabajadoras chinas de que entregarse al “libre mercado” significa caer de lleno en la explotación capitalista y en la miseria —y más aún en el caso de China, con sus amplias extensiones de atraso económico—. Están en riesgo las conquistas de la Revolución China de 1949, que sacó a China del yugo de la dominación imperialista, terminó con la esclavitud de la mujer y mejoró enormemente las condiciones de vida de las masas obreras y campesinas a través de la creación de una economía planificada y colectivizada. Nosotros los trotskistas luchamos por la defensa militar incondicional de China —al igual que de Corea del Norte, Vietnam y Cuba— contra el ataque imperialista y la contrarrevolución interna, al tiempo que luchamos por la revolución política proletaria para expulsar a las traicioneras burocracias estalinistas que socavan los estados obreros.
La LCI empleó todos los recursos a su alcance en la lucha para detener la contrarrevolución capitalista en la antigua Unión Soviética, y en Alemania Oriental un poco antes. En ese entonces, buscamos reimplantar el comunismo auténtico de los bolcheviques de Lenin y llevar a la clase obrera el brillante análisis de Trotsky sobre el carácter contradictorio de los estados obreros deformados, para poder construir partidos revolucionarios internacionalistas que funcionaran como el instrumento necesario para defender las viejas conquistas y obtener otras nuevas. No tuvimos éxito, pero el amargo resultado de la victoria del capitalismo —un mundo mucho más peligroso de guerras y explotación imperialista desatada— hace que las luchas inmediatas resulten mucho más urgentes y fortalece nuestra determinación. En contraste, prácticamente toda la “izquierda” aulló al lado de los lobos imperialistas, al respaldar las fuerzas de la contrarrevolución en la Unión Soviética y los estados obreros deformados de Europa Oriental. Al hacerlo, expresaron su acercamiento con sus burguesías nacionales. De ese modo, no es sorprendente que, reflejando el incremento en las diferencias entre las principales potencias imperialistas, estos “izquierdistas” hayan actuado como tamborileros a favor de los “derechos humanos” en apoyo de sus gobernantes imperialistas contra Serbia en 1999 y hoy adopten una postura “contra la guerra” que no es sino una fachada rosa para los intereses nacionales de sus propias clases capitalistas dominantes.
La falsa izquierda marcha al ritmo de sus propios gobernantes capitalistas
Es correcto oponerse al imperialismo estadounidense, pero promover la idea de que los imperialistas europeos son más benévolos y progresistas que sus rivales estadounidenses no es sino vil socialchovinismo. Sin embargo, ésta es precisamente la moneda falsa de la “izquierda” europea. De ese modo, la italiana Rifondazione Comunista (RC), la Ligue Communiste Révolutionnaire (LCR) francesa y los británicos Socialist Workers Party (SWP) y Workers Power (WP), entre otros muchos, firmaron un llamado “A todos los ciudadanos de Europa y todos sus representantes” que proclama:
“Quienes muestren solidaridad con el pueblo de Irak no serán escuchados en la Casa Blanca. Pero tenemos la oportunidad de influenciar a los gobiernos europeos —muchos de los cuales se han opuesto a la guerra—. Llamamos a todos los jefes de estado europeos a que se opongan públicamente a esta guerra, tenga o no el respaldo de la ONU, y a que exijan que George Bush abandone sus planes de guerra.”
¡Qué apelación más conmovedora a la burguesía alemana de Auschwitz, a los imperialistas franceses que bañaron en sangre a Argelia, a los británicos que saquearon al subcontinente indio y dividieron el Medio Oriente, y cuyas tropas imperialistas reprimen brutalmente a los católicos en Irlanda del Norte! ¿Y qué hay de los actores secundarios de hoy, como los belgas, cuya ocupación colonial del Congo no tuvo rival en su brutalidad, o los holandeses, que subyugaron a Indonesia y también estuvieron involucrados en el tráfico de esclavos intercontinental? Y no hay que olvidar que fue la burguesía italiana la que puso campos de concentración en Libia y la que utilizó gas venenoso contra la población etíope. Además, este sangriento pasado colonial pavimentó el camino para la represión contra los inmigrantes de piel oscura por parte de los gobernantes actuales de Europa Occidental, desde el racista Rasterfahndung (un sistema que usa computadoras para fichar a las personas por su raza, principalmente a los inmigrantes musulmanes) en Alemania, hasta el terror policiaco racista institucionalizado de la campaña francesa de “Vigipirate”, las muertes por ahogamiento de refugiados albaneses que viajaban en bote provocadas por Italia, las deportaciones de personas en busca de asilo por parte de Gran Bretaña y un muy largo etcétera.
Posiblemente los “izquierdistas” firmantes de la declaración citada anteriormente sienten que sus amos imperialistas les “deben” una. Después de todo, ellos de hecho ayudaron a colocar en el poder gobiernos reaccionarios a lo largo de Europa. El SWP británico se declaró “encantado” cuando Tony Blair, el perro faldero de Bush, se convirtió en Primer Ministro por primera vez. La LCR francesa hizo una vigorosa campaña “en las calles y en las urnas” para “poner alto a Le Pen” y colocar en el poder al gaullista de derecha Jacques Chirac. El grupo cliffista alemán, Linksruck, ayudó a poner una vez más en el poder a Schröder (que aprovechó la Guerra de los Balcanes para convertirse en el primer hombre en enviar tanques del Bundeswehr fuera de Alemania desde Adolf Hitler) como un candidato antiestadounidense “a favor de la paz”. El líder de la RC italiana, Bertinotti, suelta palabrería que suena izquierdista acerca de una “huelga general europea a favor de la paz” (excluyendo notoriamente a los trabajadores estadounidenses), mientras apela simultáneamente a los jefes de estado europeos, incluyendo al derechista Berlusconi (que está aliado con los fascistas) para que se opongan a la guerra. En los hechos, Bertinotti está llamando a “una huelga a favor de la paz” por parte de los gobiernos capitalistas. Proposta y Falcemartello (la rama italiana de los grantistas británicos), acurrucados al interior de RC, se niegan a tomar un lado y defender a Irak, y promueven manifestaciones contra las bases militares estadounidenses sin dirigirse al imperialismo italiano. De hecho, Proposta respaldó al anterior gobierno de RC y la coalición “Ulivo” que invadió Albania en 1997. En el ciberespacio, Workers Power y su League for a Revolutionary Communist International (LRCI) llaman a “defender a Irak”, pero en las calles de Gran Bretaña hicieron campaña a favor de Tony Blair, que lleva a cabo la guerra contra Irak. Workers Power hizo campaña abiertamente a favor de la derrota de Serbia a manos del Ejército de Liberación de Kosovo —un instrumento del imperialismo de la OTAN durante la Guerra de los Balcanes— y apareció en una manifestación en Londres que incluía prominentemente el llamado “¡Buena suerte OTAN!”. WP también hizo la declaración demente de que “en la secuela de la victoria de la OTAN en Kosovo, una situación prerrevolucionaria está madurando” (“La lucha para derrocar a Milosevic en Serbia”, declaración de la LRCI, 11 de agosto de 1999).
En Gran Bretaña, el SWP cliffista saca espuma por la boca contra la “guerra de Bush” y, sin embargo, apoyó la entrada de tropas imperialistas británicas a Irlanda del Norte en 1969 ¡y todavía no puede decidirse a exigir su retiro inmediato incondicional! Aunque ocasionalmente denuncian a las Naciones Unidas en sus periódicos, varios afiliados internacionales de la tendencia de Cliff constituyen el ala derecha del movimiento contra la guerra y criminalmente crean ilusiones en la ONU, cuyas sanciones contra Irak son un acto de guerra asesino. En 1990-91, el SWP organizó el Committee to Stop the War in the Gulf [Comité para detener la guerra en el Golfo] dirigido por Tony Benn, quien apoyó las sanciones de la ONU. Ahora, Linksruck ha publicado una petición en su sitio de Internet: “Apelamos al Gobierno Federal Alemán con gran preocupación: ¡Hay que hacer todo lo posible en el marco de la ONU en respuesta a los EE.UU. para evitar la amenaza de guerra!”
En Australia, la International Socialist Organisation (ISO) anunció en el número del 4 de octubre del Socialist Worker que respalda la Victorian Peace Network (VPN), un grupo contra la guerra que afirma: “Las resoluciones de la ONU sobre el desarme y los derechos humanos sólo funcionarán si son aplicadas de manera pareja, sin miedos ni favoritismos. Todas las potencias nucleares y todos los estados del Medio Oriente deben abolir sus reservas de armas químicas, biológicas y nucleares.” Éste es un llamado abiertamente proimperialista por el desarme de Irak frente al inminente ataque estadounidense y británico. Por lo que respecta a los imperialistas, sólo serán desarmados cuando sean expropiados por revoluciones obreras victoriosas. Colgándose de los faldones de liberales como el VPN, la ISO termina de nuevo en el campo del imperialismo.
De forma similar, el marcyista Workers World Party (WWP) de Estados Unidos habla de forma un poco más izquierdista en su periódico, pero en la práctica dedica sus esfuerzos a subordinar al movimiento contra la guerra a los políticos capitalistas en el Partido Demócrata del racismo y la guerra. El WWP promueve a Ramsey Clark, que fue policía en jefe en la administración de Lyndon Johnson durante la Guerra de Vietnam y hoy exige que el imperialismo estadounidense “nos guíe en el camino hacia la paz”.
Las bases militares estadounidenses a lo largo de Europa y Asia, al igual que las instalaciones de espionaje de alta tecnología como Pine Gap en Australia, se han convertido en blancos dignos de las protestas contra la guerra efectuadas por izquierdistas y sindicatos. Sería bueno que EE.UU. fuera privado de sus plataformas internacionales de lanzamiento para la guerra contra Irak. Pero, sin importar toda la palabrería electorera del canciller alemán Schröeder contra la guerra en Irak, es altamente improbable que interfiera de modo alguno con las principales bases aéreas o instalaciones militares estadounidenses a lo largo de Alemania, que alojan a unas 70 mil tropas estadounidenses. Lo que necesitamos no es un “movimiento contra la guerra” de apoyo socialchovinista a la “propia” burguesía de uno, sino una oposición revolucionaria, proletaria e internacionalista a las bases de EE.UU. y la OTAN. El Partido Obrero Espartaquista, sección alemana de la LCI, llama por el retiro inmediato de todas las tropas alemanas de los Balcanes, Afganistán y el Medio Oriente. Y mientras que gran parte de la izquierda hizo campaña a favor de la intervención imperialista en Timor Oriental en 1999, la Spartacist League/Australia se opuso a la presencia militar australiana allí desde el principio.
El grupo francés Lutte Ouvrière (L.O.) parece haberse separado del pantano e incluso denunció “la total hipocresía de los estados europeos respecto del incremento en el belicismo de Bush” (Lutte Ouvrière, 6 de septiembre). Sin embargo, L.O. no ofrece perspectiva alguna para una contienda contra la guerra basada en la lucha de clases, y mucho menos contra el reflejo local de esta campaña bélica: el incremento en el terror de estado policiaco contra los inmigrantes, los sans-papiers (inmigrantes indocumentados) y los jóvenes de “segunda generación”. L.O. ha oscilado salvajemente en los últimos meses, yendo desde el apoyo grotesco a las “huelgas” policiacas y los llamados por más policías en los barrios pobres hasta la oposición a la brutalidad policiaca. Sin embargo, en lo que es consistente L.O. es precisamente en su firme negativa a luchar por cualquier otra cosa que no sean las demandas económicas más estrechas del proletariado. De manera increíble, en meses de volantes fabriles de L.O. no puede encontrarse ni una palabra contra el racismo antiinmigrante, pero sí pueden encontrarse muchos de sus eternos balbuceos reformistas acerca de “prohibir los despidos”. De ese modo, L.O. cumple con su parte para atar a los obreros a los explotadores con la mentira de que el sistema capitalista de algún modo puede ser regulado bajo un “buen” gobierno para que sea “humanitario”.
En su compendio clásico contra la guerra, El socialismo y la guerra, escrito en 1915 en el crisol de la Primera Guerra Mundial, Lenin escribió:
“El contenido ideológico y político del oportunismo y del socialchovinismo es el mismo: la colaboración de las clases en lugar de la lucha entre ellas, la renuncia de los medios de lucha revolucionarios y la ayuda a ‘sus’ gobiernos en su difícil situación, en lugar de sacar partido de esas dificultades en interés de la revolución.”
De hecho, el apoyo de los seudomarxistas a sus propios gobernantes, como si fueran más morales o humanos que la burguesía estadounidense, es el mismo argumento que usaron los socialdemócratas alemanes como “justificación” para “defender a la patria” y votar a favor de los créditos de guerra para el Kaiser en 1914. Este abandono de la perspectiva marxista fundamental de clase contra clase —encapsulada en el llamado inequívoco de El Manifiesto Comunista: “¡Proletarios de todos los países, uníos!”— impulsó a Lenin a arrancarse la camisa sucia de la II Internacional y a construir una nueva III Internacional comunista. La traición de los socialdemócratas hizo que Lenin se diera cuenta que el oportunismo tenía una base material en el movimiento obrero mismo, particularmente entre los funcionarios sindicales que ataban su destino al sistema capitalista. La mayor contribución de Lenin al marxismo fue su conclusión de que la ruptura decisiva con los oportunistas era la precondición para que el proletariado luchara por sus propios intereses de clase y por su propio dominio de clase. Compárese este entendimiento con el oportunismo fundamental de grupos como el Comité por una Internacional de los Trabajadores de Peter Taaffe, encabezado por el Socialist Party británico, que ocasionalmente puede hacer declaraciones que suenan ortodoxas acerca de que el capitalismo es la raíz de la guerra, pero que está comprometido a apoyar a socialdemócratas como el Partido del Socialismo Democrático alemán.
Lenin explica en El socialismo y la guerra:
“Hoy la unidad con los oportunistas significa de hecho la subordinación de la clase obrera a ‘su’ burguesía nacional y la alianza con esta burguesía para la opresión de otras naciones y para la lucha por los privilegios propios de una gran potencia, constituyendo, al mismo tiempo, la escisión del proletariado revolucionario de todos los países.”
Lenin concluye que la tarea inmediata consiste en:
“[U]nir a estos elementos marxistas —por poco numerosos que sean al principio—, en recordar en su nombre las olvidadas palabras del verdadero socialismo y exhortar a los obreros de todos los países a que rompan con los chovinistas y se agrupen bajo la vieja bandera del marxismo.”
El Medio Oriente, detonador para una Tercera Guerra Mundial
Para movilizar plenamente y de manera efectiva a los obreros y a los trabajadores rurales de Irak contra el imperialismo estadounidense, es necesario que el régimen iraquí sea derrocado y remplazado por un gobierno de consejos (soviets) obreros y campesinos como el que fue establecido por la Revolución Bolchevique Rusa de 1917 bajo la dirección de Lenin y Trotsky. De ese modo, un partido leninista-trotskista en Irak hoy en día buscaría combinar la lucha por la independencia nacional contra el militarismo estadounidense con una revolución social contra los capitalistas y los terratenientes iraquíes. Los líderes árabes a través del Medio Oriente temen que una invasión estadounidense de Irak encienda el descontento social en sus propios países. Mientras tanto, Israel continúa golpeando a los palestinos, haciendo pedazos toda estructura básica de la sociedad en los Territorios Ocupados y planteando la muy real posibilidad de una expulsión masiva de los palestinos. La guerra dirigida por EE.UU. contra Irak podría proporcionar una “cubierta” a los planes genocidas de Sharon. Turquía teme que la destrucción del régimen de Saddam Hussein pueda incitar una lucha por parte del pueblo kurdo en Irak —y Turquía— por sus derechos nacionales. El Medio Oriente es un mosaico de estados artificiales cuyas fronteras fueron literalmente dibujadas por los imperialistas para que se adecuaran a sus apetitos coloniales, incluyendo el control de las vitales reservas petroleras.
La dominación imperialista ha reforzado el atraso social y la brutal represión contra las mujeres, los homosexuales y las minorías étnicas y religiosas en el Medio Oriente. La “guerra santa” antisoviética del imperialismo estadounidense en Afganistán en los años 80, junto con la bancarrota del nacionalismo árabe y las traiciones nacionalistas de los partidos comunistas estalinistas, ayudó, y no en poca medida, a alimentar el asenso del fundamentalismo islámico en el Medio Oriente. En tanto que buena parte del resto de la izquierda marchó detrás de los imperialistas y en contra de la Unión Soviética en Afganistán, nosotros, de manera única, tomamos lado con el Ejército Rojo contra los reaccionarios islámicos respaldados por la CIA. La presencia soviética trajo la esperanza de la liberación a los pueblos afganos y especialmente a las mujeres esclavizadas por el velo y la ley islámica. En ese entonces proclamamos: ¡Viva el Ejército Rojo en Afganistán! ¡Extender las conquistas de la Revolución de Octubre a los pueblos afganos! Nos opusimos a la traicionera retirada de Afganistán por parte de Gorbachov y advertimos proféticamente sobre el impulso que ésta le daría a la contrarrevolución, señalando: “Es mejor luchar en Afganistan que en Moscú”.
En los centros urbanos a través del Medio Oriente hay un proletariado industrial moderno que tiene el poder social y el interés de clase para trascender las divisiones étnicas y religiosas y para barrer con el orden capitalista. La tarea es hacer al proletariado consciente de sus intereses, combatiendo todas las variantes del nacionalismo, incluyendo el nacionalismo “progresista” de la Organización para la Liberación de Palestina, y toda forma de fundamentalismo religioso. La clave es forjar una dirección revolucionaria basada en el programa de la revolución permanente de Trotsky, que enseña: “Con respecto a los países de desarrollo burgués retrazado, y en particular de los coloniales y semicoloniales, la teoría de la revolución permanente significa que la resolución íntegra y efectiva de sus fines democráticos y de su emancipación nacional tan sólo puede concebirse por medio de la dictadura del proletariado, empuñando éste el Poder como caudillo de la nación oprimida y, ante todo, de sus masas campesinas” (La revolución permanente, 1929).
Trotsky enfatizó que “el destino ulterior de la dictadura [proletaria] y del socialismo dependerá, en último término, no tanto de las fuerzas productivas nacionales como del desarrollo de la revolución socialista internacional.” Hoy en día, en el Medio Oriente la lucha contra la guerra y la dominación imperialistas, y contra el opresivo dominio capitalista de los despóticos jeques, coroneles y gobernantes sionistas, no puede ser resuelta dentro de los confines de un solo país. La justicia para el pueblo palestino, la emancipación nacional de los kurdos y la emancipación de las mujeres del velo y la sharia (ley islámica), requiere que los fundamentalistas medievales en Irán y Sudán, los sangrientos carniceros en Siria e Irak, las monarquías reaccionarias en Jordania, Arabia Saudita y los estados del Golfo y los asesinos y enloquecidos gobernantes sionistas de Israel sean todos barridos. ¡Todas las fuerzas de EE.UU., la OTAN y los demás imperialistas fuera del Medio Oriente! ¡Israel fuera de los Territorios Ocupados! ¡Defender al pueblo palestino! ¡Por una república socialista del Kurdistán! ¡Por una Federación Socialista del Medio Oriente!
Estas luchas deben ser enlazadas a la lucha por la revolución socialista en los países capitalistas avanzados de Europa, Norteamérica y Japón. A lo largo de los centros imperialistas, los trabajadores inmigrantes y sus hijos representan un puente viviente que conecta la lucha de clases entre las metrópolis y las antiguas colonias, y enlaza a los inmigrantes racialmente oprimidos con el poder del proletariado en su conjunto. Una lucha contra la guerra y contra la opresión racial y nacional no puede ser llevada a cabo con la política de compromisos empujada por los socialdemócratas, los exestalinistas y sus colas en la llamada “extrema izquierda”. La lucha contra la guerra presupone un instrumento revolucionario de combate: un partido trotskista internacional. Ésta es la tarea a la que está dedicada la Liga Comunista Internacional.
La vasta maquinaria de la muerte en manos de los imperialistas es una medida del enorme progreso científico y tecnológico que la Revolución Industrial hizo posible. Hoy en día, la ciencia y la tecnología son empleadas principalmente para allanar el camino a la extracción de ganancias por parte de la burguesía, a través de la aplastante explotación de la abrumadora mayoría de la población mundial, amenazando la existencia misma de la civilización humana. Para hacer que la ciencia y la tecnología actúen en bien de la humanidad se necesita arrancar los medios de producción de las manos de los gobernantes capitalistas imperialistas y crear una economía planificada internacional. Sólo de esta forma podrá empezarse a satisfacer las necesidades de los miles de millones de trabajadores que actualmente están condenados a una terrible y embrutecedora pobreza, y podrá acabarse con la amenaza de la guerra de una vez por todas. Sólo la revolución socialista puede acabar con la guerra imperialista: ¡Reforjar la IV Internacional de Trotsky, partido mundial de la revolución socialista!
http://www.icl-fi.org/espanol/oldsite/Irak-lci.htm
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]